SOPA DE GUINDILLAS

José Luis Bravo

Periodista


El primer Belén, en El Burgo

Caso cerrado. En el ayuntamiento de El Burgo de Osma no habrá vuelta atrás y Manuel Cobo seguirá siendo alcalde el año y medio que le falta para ser relevado por Martín Navas.  Todo hace indicar que la Plataforma del Pueblo Soriano,  que dió la presidencia de la diputación el PP a cambio  de la alcaldía burgense, se ha resignado a dejar las cosas como están. Insisten sus líderes  en reconocer que la dirección nacional y regional de los populares , han cumplido su compromiso instando a Cobo a que diera un paso atrás pero, ni lo ha hecho ni lo hará.
El engendro de pacto, con la ridícula comparecencia en una notaría para penalizar con 100.000 euros a quien lo traicionara, ha resultado ser inútil, al menos para los intereses del partido sorianista. En cualquier acuerdo las partes  llegan a un consenso y, si como es el caso, la confianza en que alguno no lo cumpla es mínima, se establecen cautelas para penalizar a así ocurriese, pero curiosamente ysegún parace los únicos que no eran de fías eran los integrantes de la PPSO, puesto que en el texto se detalla que la dichosa multa la deberán pagar quienes promuevan o firmen una moción de censura contra  el actual presidente Benito Serrano. Ovbiamente sólo lo harían, supuestamente, integrantes del partido de De Miguel Nieto, por lo que los populares  ganaban pasara lo que pasara. Ninguna contraprestación si no lograban la alcaldía para Pardo. Es más bastaba con intentarlo, por lo tanto misión cumplida. A nadie de la formación del caballito se le ocurrió incluir una clausula tan simple como que si los intentos fallaban, como ha ocurrido, ellos quedaría liberados de todos los compromisos adquiridos en ese texto que, por otra parte, sigue sin hacerse público en su integridad.
Alguién estaba en las musarañas cuando firmó, fiándose a pies juntillas de los aparentes buenos propósitos del PP a quien la jugada le ha salido redonda. Tras unos resultados penosos en las municipales, logran la Diputación y aunque ahora el Burgo sea feudo de un ‘no adscrito’, le hurtan a la PPSO el ejercicio del poder que,acarrea, si se hace bien, la consolidación de quien lo ejerce.  De Gregorio, después de todo, ha logrado fraguar una estrategia que socaba a la plataforma sorianistas, cuya desaparición le devolvería sus votos  que, no nos engañemos, eran de origen popular. Además, vista la abierta hostilidad de Pardo, De Miguel y compañía hacia su persona, la puerta del partido conservador no parece que esté abierta para ellos. Le cabe a El Burgo de Osma el honor de haber  montado el primer Belén esta Navidad. No me pregunten quien hace de de burro, de oveja o de Pilatos, que me ponen en un brete.