SIN RED

Loli Escribano

Periodista


¡Qué nervios!

¡Qué nervios y qué incertidumbre! Estoy como Santa Teresa: vivo sin vivir en mí.  Eso sí, yo no llego a los límites de la abulense, yo no muero porque no muero. Al contrario. Estoy cada día más viva y con los sentidos dispuestos y predispuestos descontando horas para conocer el nuevo Gobierno. Estoy deseando que llegue la próxima semana para descubrir al titular o la titular del nuevo Ministerio de la Despoblación. ¡Menuda fiesta para Soria! No vamos a saber qué hacer con tantas millonadas y proyectos que nos llegarán y servirán para saldar las cuentas con esta provincia aferrada con uñas y dientes a su deuda histórica.  Con el nuevo concepto de la ‘España vaciada’, muchas son las provincias que se han querido sumar a esta ola de ‘quejíos’ del sangrado poblacional. Pero Soria, con Teruel, es el adalid de esta corriente reivindicativa y amparados por esa ley infantil del yo lo vi primero, casi seguro que será la mayor beneficiaria de esa nueva política solidaria con ministerio propio. Me figuro que el tándem Sánchez/Iglesias hasta habrá diseñado ya entre las Secretarías, Subsecretarías y Direcciones Generales una que se haga cargo del peso que va a tener Soria. Seguro o casi seguro que tendremos una ‘Secretaría General de Soria’, al mismo nivel de la Secretaría General del Estado o la Secretaría General de Pesca. ¡Qué menos! Es lo que se me ocurre al leer el acuerdo de coalición de PSOE y Unidas Podemos, en concreto al detenerme en el punto número 8: revertir la despoblación con un apoyo decidido a la llamada de la España vaciada. Ay, ¡qué nervios!, ¡qué emoción! ¿Cuánto crecerá la población soriana en esta legislatura?, ¿pasaremos de 100.000?, ¿duplicaremos el censo?, ¿cuánto empleo se creerá?, ¿cuántas grandes empresas se instalarán? Habrá que construir a ritmo frenético más hospitales y escuelas para poder dar cabida a todos esos nuevos pobladores que revitalizarán a esta Soria moribunda gracias a ese Ministerio de la Despoblación. Todo dependerá del interés que ponga el Ministro o la Ministra.
Yo veo al frente de esta cartera al leonés Pablo Fernández. Ya lleva  mucho adelantado con sus aires de Mesías. El Redentor y Salvador de las penurias sorianas y del resto de la España vaciada. No solo cuenta con esa ventaja estética, también conoce a fondo la problemática porque es el Secretario de Medio Rural y España vaciada de Podemos a nivel estatal. Ya me lo imagino convirtiendo nuestros terrenos baldíos en ricos espacios productivos emulando el milagro de los panes y los peces. Retórica tampoco le falta en su amplio conocimiento del lenguaje castellano para ir despertando al pueblo soriano con parábolas, sinónimos y metáforas. ¡Qué nervios!



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