SOPA DE GUINDILLAS

José Luis Bravo

Periodista


Un pacto, ¿o un enredo?

Cuantas más vueltas le doy  al pacto de gobernabilidad de la diputación, firmado entre la PPSO y el PP, más me da la risa, aunque probablemente no tiene mucha gracia. Me explico.
Ha llegado el momento, por lo visto, en el que, el partido que hizo posible la investidura de Benito Serrano, se cobre sus servicios, con el precio establecido en el acuerdo, con registro notarial que, al detalle, no ha sido hecho público aún. Sabemos, eso sí, que la contrapartida más importante a la PPSO por sus tres votos, es lo que han llamado la ‘reversión de la alcaldía de El Burgo de Osma’. Traducido para los pocos que no estén en el ajo, significa que hay que fulminar el acuerdo verbal entre Cobo, actual alcalde del PP y Navas, que está previsto que lo sea los dos últimos años de la legislatura con el PSOE y en consecuencia que Antonio Pardo, candidato más votado en los comicios del pasado mayo, se quede con la vara de primer edil de la Villa Episcopal. Les recuerdo que, ante notario, las dos partes firmaron que, si alguien inclumplía los acuerdos, debería aforar la nada despreciable cifra de cien mil euros a los agraviados por su actuación felona.
En esas estamos cuando la PPSO exige ya que se cumpla el pacto en el Burgo de Osma, pero el Partido Popular se llama a andanas argumentando que, lo que dice textualmente el acuerdo, es que se ‘intentará’ propiciar el citado vuelco. El presidente de la PPSO, no tiene constancia de los ‘intentos’ pero, en cualquier caso, interpretemos en qué consistiría la tentativa porque, de no producirse el pagano del acta notarial sería el Partido Popular y el beneficiario la PPSO. Podría, como imagino, ocurrir  que la dirección popular con Yolanda de Gregorio al frente, instase a Miguel Cobo a dimitir para que el plenario burgense eligiera a un nuevo alcalde, o sea a Pardo. Bastaría que hubiera mayoría simple y la consabida reversión se habría consumado. Pero , ¿y si Cobo se niega argumentando que tiene un acuerdo anterior, de palabra pero acuerdo al fin y al cabo, con el socialista Navas y no dimite, qué pasaría? El incumplidor sería el actual alcalde, que también firmó ante notario y por tanto tendría que rascarse el bolsillo. Curioso embrollo que podría incluso terminar en los tribunales y más si, como represalia, la PPSO, deja en minoría a Serrano en la Diputación e incurre también en el incumplimiento del pacto. Una de dos o no paga nadie o pagan a medias Cobo y la PPSO.
Más gracioso sería aún que, otra parte del acuerdo, que contempla integrar a los sorianistas en el PP, se cumpliera previamente y, al final el trato sería cambiar a un alcalde del PP, Cobo, por otro del PP, Pardo. Tela.