Victoria Lafora


Nos merecemos algo más

13/05/2020

Hoy comienza a andar, cuando los españoles llevamos más de dos meses confinados, la Comisión del Congreso que tratará de aunar esfuerzos para paliar la terrible crisis económica que se avecina. Los pronósticos no son buenos. Solo la presencia al frente de la misma de un hombre de tan acreditada trayectoria de consensos, como el ex lehendakari Patxi López, ofrece alguna garantía de que las sesiones no serán una bronca permanente.

Con casi seiscientas mil personas que han perdido sus empleos entre marzo y abril, con la previsión de un grupo de expertos de que el PIB va a caer en España, este año, en torno al 15%, y mientras aumentan en las grandes ciudades las colas de familias solicitando ayuda alimentaria, no hay tiempo que perder.

Pues bien, no parece que sus señorías tengan mucha prisa o se lo hayan tomado muy en serio. La primera reunión, que ya supuso una batalla en la elección del presidente, acabó con una arenga de Patxi López sobre su negativa a que cada cita fuera una bronca.

Esta, que se ha celebrado el miércoles, tenía como objetivo decidir el sistema de trabajo. Y así pueden estar hasta que acabe la legislatura y los españoles hayan encontrado atajos para sortear la pobreza que les va a caer encima de las cabezas de los que, a duras penas, había conseguido sobrevivir a la crisis de 2008.

Conviene recordar que la idea de convertir la "ambigua" propuesta de Sánchez de reeditar unos Pactos de la Moncloa, en una comisión parlamentaria, fue del Partido Popular; para que así las decisiones se tomaran en función del peso parlamentario de cada partido. De momento, no se conoce documento alguno de los grupos participantes sobre la mejor manera de afrontar la que se viene encima. Ni el Gobierno, ni el PP, ni Ciudadanos etc., etc. han dado a conocer sus propuestas.

El PP, con Casado rodeado de su grupo "duro" (García Egea al frente), está más pendiente de la no renovación del estado de alarma porque creen que, abandonados por sus socios, el Gobierno puede quebrar. Ya perdieron el pulso en la anterior votación, donde la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, les dio una lección de responsabilidad política. Pero siguen empecinados en su estrategia de acoso y derribo. Es más, arrastrado por el irreflexivo híper liderazgo de la presidenta madrileña Ayuso, Casado ha salido en su defensa para decir que Madrid es el ejemplo de cómo el PP gobernaría España. Mal ejemplo. La verdad es que Pedro Sánchez contribuye a ponérselo fácil, con los permanentes cambios de criterio, la falta de información sobre los argumentos de los expertos, su cualificación y sus nombres. Por su parte, el socio preferente UP sigue a lo suyo: enfrentándose en los escaños con diputados provocadores y defendiendo su programa con un impuesto a las grandes fortunas que rompe, aún más, la posibilidad del imprescindible consenso.

Si este es el futuro de la Comisión del Congreso, más les vale a los ciudadanos buscase las lentejas como puedan.



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