LA LÍNEA GRIS

Javier Santamarina


Encuentros en la 3ª fase

No tenía ninguna expectativa concreta cuando empecé a leer Doce reglas para vivir de Jordan Peterson. Su éxito editorial se apoya en el valor para decir cosas que otros no se atreven, pero su profundidad intelectual dista bastante del despliegue que sin esfuerzo, demuestra Remi Brague o el fallecido Jean d’Omersson. Sin embargo, su sencillez narrativa facilita la comprensión didáctica de la condición humana y la necesidad de poseer una visión realista de las cosas. Como muchos libros modernos se excede en la extensión pero permitirá a algunos reflexionar sobre sus pretendidas miserias.

En el Golfo Pérsico las cosas nunca son tan sencillas. Es un territorio de complejo análisis al mezclarse la perversa riqueza que aporta los recursos energéticos, con las discusiones religiosas. Durante el siglo pasado, Occidente entendió que su prosperidad pasaba por un acceso garantizado al oro negro que fluía con generosidad.

Este siglo ha confirmado que los gobiernos de la zona tienen más problemas internos que enemigos externos. La esquizofrenia de una élite formada en el extranjero y la ausencia de una democracia dificulta una transición pacífica a un modelo estable de convivencia ciudadana. Este reto acompaña a Kuwait, Qatar, Omán y especialmente a la populosa Arabia Saudita. En el otro espectro, tenemos al orgulloso Irán con su pasado persa y modelo teocrático. Dicho sistema político empieza a dar unas evidentes señales de agotamiento, pero irónicamente es el más preparado para una futura transición democrática si tienen suerte. Un poco más arriba, Turquía recuerda sus gloriosos tiempos como imperio otomano, aunque no fuesen tan fascinantes para los súbditos.

El garante de ese equilibrio ha sido Estados Unidos para salvaguardar su suministro energético, pero con el nuevo escenario del fracking esa necesidad se ha diluido. Estados Unidos siempre ha reducido sus gastos militares y presencia cuando sus intereses en un territorio menguaban con rapidez. Ese momento ha llegado en Oriente Medio y nadie quiere darse por aludido. Japón, India y la Unión Europea siguen necesitando su petróleo sin preguntarse qué tienen que hacer para garantizarlo. China ha optado por armarse militarmente para evitar sustos.

Tal vez sea inteligente empezar a invertir en seguridad o nuestra prosperidad futura se verá amenazada. Puede que en breve descubramos las ventajas que aporta tener una capacidad disuasoria real. A Donald Trump sus excentricidades le han permitido intimidar a sus oponentes, pero por estos lares los hechos deben acompañar a las palabras o eso piensa Israel.


Las más vistas

Opinión

Inquietante

Con tantos partidos vendiendo su escaño a Sánchez e Iglesias, a Soria no le van a quedar ni las raspas