ESCAÑO CERO

Julia Navarro

Periodista y escritora


El pulso

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se están echando un pulso y está por ver quién lo va a ganar. 
Sánchez no quiere a Iglesias en su gobierno pero si está dispuesto a que algún que otro podemita ocupe algún cargo dentro de la Administración del Estado. De ahí el eufemismo de "gobierno de cooperación". 
Pero Pablo Iglesias lo tiene claro: Podemos tiene que estar en el Gobierno y el primer nombre para la incorporación es el suyo. 
Lo cierto es que ambos se necesitan. Pedro Sánchez necesita los votos de Podemos para su investidura y Pablo Iglesias necesita entrar en el Gobierno para que Podemos no languidezca amén de frenar las críticas a su liderazgo. Pero así como a Iglesias le beneficiaría públicamente formar parte de un Gobierno de coalición con el PSOE, Pedro Sánchez sabe que muchos de sus votantes no avalan un gobierno de coalición con Podemos. 
Quizá por eso desde el PSOE no renuncian a conseguir que Ciudadanos o el PP se abstengan en la sesión de investidura. Es difícil que lo logren, ya que tanto Pablo Casado como Albert Rivera son simples políticos y no estadistas, (tampoco Sánchez lo es), pero ya digo que desde filas socialistas no renuncian a convencerles. 
¿Cuánto durará el pulso que se están echando Sánchez e Iglesias? En este caso la duración del pulso depende de Pedro Sánchez, es él quién tiene la facultad de manejar los tiempos. 
En cualquier caso Pablo Iglesias tiene muy difícil negarle el apoyo de Podemos a Pedro Sánchez. 
Y es que si Pedro Sánchez no consigue sacar adelante su investidura porque Podemos frena esa posibilidad, puede convocar elecciones y en esas elecciones el PSOE podría apelar al voto útil y seguramente obtener una mayoría holgada para no depender de nadie. 
Puede que en estos momentos muchos votantes de izquierda y de derechas se estén planteando que dividir el voto al final complica las cosas y no resuelve nada. Es decir que con el bipartidismo imperfecto no había estos líos. 
Y me parece a mi que si se repitieran las elecciones al PSOE y al PP podría irles mejor en las urnas. Pero dicho esto sería un autentico fracaso tener que repetirlas precisamente por los egos y los intereses partidistas de unos y de otros. 
Veremos quién gana el pulso si Sánchez o Iglesias.