CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Ciudadanos: el abrazo del oso

03/06/2020

Ciudadanos hizo una buena apuesta con el acercamiento al Gobierno para quitarse el tinte derechista, pero visto lo que está haciendo Sánchez con su compañero de aventuras Pablo Iglesias, Arrimadas y su actual brazo derecho, Edmundo Bal, deberían hacérselo mirar. O al menos, deberían reflexionar sobre las consecuencias de sus últimas decisiones, porque su abrazo a Sánchez para viajar hacia el centro puede ser el abrazo del oso.

No se ha encontrado todavía a un solo dirigente de Ciudadanos que tras apartarse de un Rivera escorado a la derecha, esté conforme con el giro al centro. Por una razón: el socio no es fiable. Pedro Sánchez miente más que habla, y ha contagiado a algunos de sus ministros, que también han encontrado su gracia en mentir. El último, nada menos que el titular de Interior y juez de prestigio hasta que se dejó seducir por el actual presidente de Gobierno. Marlaska dijo que el relevo de Pérez de los Cobos se debía a una remodelación; ahora El Confidencial publica el documento que demuestra que el ministro mintió y tenían razón los que dijeron que se deshacía de Pérez de los Cobos porque cumplió con su deber de no informar a sus superiores sobre una investigación judicial. PP y Vox han pedido la dimisión de Marlaska y Cs se ha sumado a ella. Pero ya tienen un ejemplo más de que ir de la mano de Sánchez tiene sus riesgos.

Se comprende que Cs apoye la prolongación del estado de alarma, hay cuestiones sanitarias que lo aconsejan. Se entiende también que apoye el ingreso mínimo vital, millones de españoles están en riesgo de hambre. Lo que no se comprende es que repita que solo apoya al Gobierno puntualmente. Se echa de menos que no abomine públicamente de los pactos con ERC y Bildu que llevan aparejados contraprestaciones políticas; o que tras apoyar el ingreso mínimo vital, que hay que apoyar, no acuse al Gobierno de incumplir compromisos como pagar los ERTE a través del SEPE y que debe hacerlo antes de presentar nuevas ayudas económicas. ¿Por qué no denuncia que el apoyo de PNV y ERC supone trato de favor para País Vasco y Cataluña frente a otras regiones en las que cogobierna Cs? ¿Por qué no denuncia que se falsean los datos del paro para que parezcan nuevos puestos de trabajo los que salen de un ERTE? ¿Por qué no denuncia que tras ocupar la Fiscalía General del Estado con una ex ministra ahora se hace con la Comisión Nacional de la Competencia con una asesora de Moncloa?

La lista de agravios es tan escandalosamente larga que no se comprende que los portavoces de Ciudadanos sigan callados y, encima, amaguen con presentar una moción de censura en Madrid a Isabel Ayuso, que es el jueguecito que se trae Ignacio Aguado.

El necesario giro al centro de Ciudadanos se ha convertido en algo absolutamente incomprensible y decepcionante.



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