SOPA DE GUINDILLAS

José Luis Bravo

Periodista


¿Comerciantes, o mercachifles?

Nunca he tenido vocación de comerciante, ni antecedentes familiares que me arrastraran a un profesión parecida al intercambio de bienes o servicios pero, si tal cosa hubiera ocurrido, dudo mucho que alcanzara la torpeza  que algunos ya acreditan, quizá por no ser de la profesión, a la hora de publicitar lo que venden. Es lo que tiene el amateurismo.
Las administraciones locales y regionales han asumido la competencia de promocionar el turismo en sus respectivos territorios pero, para mí que no tienen claro en qué consiste el asunto. Así, de entrada, persisten en presentar la imagen de una provincia en la que los valores más atractivos y singulares pasan por la tranquilidad, el aire puro, el silencio...en fin ya saben a lo que me refiero. De tal manera que si tienen éxito en su objetivo y esto se llena de visitantes, automáticamente se habrá venido abajo el concepto que los impulsaba. Ya no habrá silencio, paz, soledad ni paisajes y monumentos sin masificar. Pero, con todo, entiendo que se promueva esta visión de Soria. Lo que no me cabe en la cabeza es lo de llevar una etapa de la  Vuelta Ciclista a España al lugar más concurrido de la provincia.
Lo primero de todo son las dudas que albergo de que allí se pueda llevar semejante tinglado mediático y publicitario. No se cabe lo miren por donde lo miren, si bien supongo que eso ya lo habrán estudiado. En el aparcamiento, que se ampliará en breve, del Paso de la Serrá podría ofrecerse una solución parcial, pero lo veo difícil. Imagino que ya lo han visto los técnicos, salvo que sólo se hayan fijado, sobre todo, en los 100.000 euros que aporta la Diputación para que la ‘ronda’ llegue a este paraje de Urbión.
Me cuentan que será una promoción de alcance internacional. Y no lo dudo, lo que sí pongo en cuestión es que sea necesario, y procedente, fijar la curiosidad de los cada vez más voraces turistas en el lugar más visitado de la provincia y al que ya resulta incómodo acudir, sobre todo en determinadas fechas. No me digan que no es una torpeza, aunque haya quien insista en que se vende la marca Soria que, aunque no lo dudo, tengo claro que esta provincia da mucho más de sí que Urbión, el Cañón del Río Lobos, la Fuentona y Numancia.
Quizá se estén preguntando porqué he titulado así este artículo de opinión. Me explico. Imaginen a un frutero que vive sobre todo de la venta de melocotones de Calanda y manzanas de La Rasa, pero pese a todo se publicita con esos dos productos ignorando el resto de su mercancía. Quizá haya quien, de paso, se lleve también las peras, pero buscará lo que se anuncia. ¿Es comerciante o  mercachifle?



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