COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


El eslabón más débil

Al presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, no le gustaba nada la posibilidad apuntada de que en Galicia se aplicara el pacto del PP con Ciudadanos,  se salió con la suya y no habrá coalición en las elecciones autonómicas del 5 de abril. Por mantener la misma posición al intentar que el partido naranja no estuviera sobrerrepresentado en la futura coalición, el presidente del PP en el País Vasco ha sido barrido de su candidatura a lehendakari por el líder de su partido Pablo Casado. La cadena, como en tanta ocasiones, se ha roto por el eslabón más débil. Nuñez Feijóo es ‘barón’ con mando en plaza y Alfonso Alonso es uno de los restos del sorayismo que se mantiene al frente de una comunidad autónoma que ha hecho llamamientos a la moderación y que tiene atragantada la portavoz parlamentaria, Cayetana Álvarez de Toledo.  

Cuando tanto se ha hablado del cesarismo de Pedro Sánchez al frente del PSOE porque ha acabado con el debate interno tras la reforma del reglamento que blinda al líder del acoso de los dirigentes regionales, Pablo Casado acaba de hacer ‘un Alfonso Guerra’ y ha puesto en práctica una de sus frases míticas: “el que se mueva no sale en la foto”. Alonso estaba ya borroso desde que junto con el líder gallego encabezó el frente para devolver a Casado al centro.

Pablo Casado ha decidido no aceptar el pulso de Alonso que ponía en cuestión su autoridad y su estrategia a medio y largo plazo, la refundación del centroderecha, o al menos que la derecha no concurra en los procesos electorales fraccionada en tres, que dificulta las posibilidades de éxito antes de que se produzcan pactos poselectorales con la presencia del ultraderechista Vox al que ninguno de los otros dos partidos está dispuesto a aislar con un cordón sanitario.  

Con la sustitución de Alfonso Alonso por Carlos Iturgaitz como candidato a la Lehendakaritza, el que se la juega en las próximas elecciones vascas es el propio Pablo Casado. Ciudadanos es un partido que en el País Vasco no cuenta ni con un solo concejal y en las pasadas elecciones generales obtuvo poco más de 13.000 votos , el 1,1%. Las urnas dirán si las sinergias de partidos es suficiente para superar la sensación de ninguneo que viven muchos dirigentes y militantes del PP vasco que estaban con Alonso a la hora de señalar que Ciudadanos obtenía mucho en las listas electorales para lo poco que aportaba.  Casado quiere hacer en el País Vasco la prueba del nueve para su estrategia de España Suma. Si el resultado no es el esperado su liderazgo quedará en entredicho, pero si en Galicia vuelve a repetir mayoría absoluta podrá disimular, nuevamente, una derrota.  

El nombramiento de Carlos Iturgaitz no puede ser más inesperado. Abandonó con un portazo la primera línea política antes de las elecciones europeas del 25-M, porque iba a ser colocado en un puesto en el que no hubiera salido elegido, y después de haber pasado 15 años en el Parlamento Europeo, con el vuelve el PP vasco de Jaime Mayor Oreja, el que representa a una época pasada pero con unas ideas combativas que son las que Casado considera que se necesitan para hacer frente a Vox.

Pablo Casado ha defenestrado a Alfonso Alonso. En el PP vasco comienzan los movimientos para  afrontar el nuevo escenario. La lealtad en política es un bien escaso como el agua en el desierto.



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