SOPA DE GUINDILLAS

José Luis Bravo

Periodista


Recuerda que eres humano

Dicen que, cuando llegaba a Roma uno de sus cónsules, tras haber logrado una gran victoria, para ser aclamado por la plebe, siembre llevaba tras de sí a un esclavo que, continuamente, le recordara que era humano, para que no se le subiera la gloria a la cabeza y empezara a sospechar que en su naturaleza había algo de divino. 
Me temo que al alcalde de Soria, al paso que vamos, va a tener que acompañarle, a falta de esclavos, un empleado del almacén que le recuerde que tiene que pisar el suelo, porque debe estar levitando a la vista de como sus rivales huyen en desbandada y le dejan a unos cuantos novatos, reclutados en una leva de urgencia, como opositores en la corporación.
Más allá de la broma del esclavo, la marcha de Jesús de Lózar, único edil con galones en el pleno, deja la bancada de la oposición en situación de orfandad. No porque carezcan de capacidades, sino porque la experiencia  es un grado y no la tiene la concejala de Podemos porque este partido se acaba de estrenar en los ayuntamientos, ni Ciudadanos por la salida de De Lózar y en el Partido Popular por decisiones, que aún no he logrado entender de su dirección, que laminó sin piedad a todos los que ocuparon escaño en el anterior mandato.
Así las cosas se diría que cada vez que haya un debate plenario, o en las comisiones, los argumentos de estos tres partido van a ser arrasados, o al menos pueden serlo, sin piedad por veteranos de guerra, que llevan media vida en la gestión municipal y se las saben todas. Lo que perderemos los ciudadanos, al menos hasta que se pongan al día, es la imprescindible voz crítica en la corporación que, por cierto, en el caso de Jesús de Lózar solía tener algunas particularidades. Por ejemplo, era un concejal que jamás caía en el insulto o la descalificación y sus aportaciones solían tener un carácter técnico que, en ocasiones, arreglaba irregularidades como la de la aplicación del IVA a la adjudicación del transporte público que al final tuvo que devolver Hacienda.
Suele ser costumbre dar una plazo de cien días hasta la primera evaluación de los nuevos cargos políticos. Siempre se hace con los que gobiernan, pero habrá que empezar a elevar esa práctica también a la oposición. Cada cual en la corporación que sea tiene el papel que la ciudadanía le ha otorgado y debe cumplir con él por muy decepcionante que le resulte ocupar escaño sin tocar  pelo, o sea poder. Siempre se suele decir que, en la oposición hace mucho frío. Es una metáfora, como lo es también aquella de calentar motores y el caso es que, nuevos o veteranos, en la oposición de la capital ya están tardando.



Las más vistas

Carta del Director

Compromiso con Soria

Creemos que esta provincia necesita de profesionales de la información que den fe, con rigor y honestidad, de sus logros y demandas. El denominador común de los galardonados en los Premios Promecal es su apuesta por Soria