ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista. Editor de informativos de RTVCyL


Ernesto

El día que conocí a Ernesto me dio una clase magistral sobre el museo parroquial de la iglesia de mi pueblo. Los de Gumiel somos muy de presumir y desde aquel instante no tuve más remedio que rendirme a sus prodigios. El día que me despedí de Ernesto no daba crédito a que el Clásico del día 26 se aplazase por el ruido y la furia de estos días en Cataluña. Ahora le imagino dándole la paliza a San Pedro para que le diga en qué canal va a poder ver ese partido desde el Cielo y para que le abone a alguna plataforma que le permita ver, de aquí a la eternidad, algunas de las humillaciones que su Barça le ha infringido a mi Madrid a lo largo de la historia.
La vida puede ser maravillosa decía el gran Montes. Lo es cuando se cruza en tu camino alguien como Escapa. Con él he tenido la fortuna de compartir las noches de estos últimos diez años. Su impresionante figura ha sido seña de identidad del informativo de Medianoche en Castilla y León Televisión. Lo mismo acudía en auxilio de mi ignorancia ante algún hecho o personaje ilustre de nuestra historia, que servía de modelo para la exquisita pluma de Paco Somoza, quien no podía resistir la tentación de dibujar, en plena tertulia, su majestuoso porte.
Antes de apearse en el Olimpo donde descansan los sabios, Ernesto habrá quedado de nuevo con el Duero, ese río que cruza el corazón de roble de Iberia y de Castilla, con sus paisajes y su paisanaje. Escapa tenía claro de parte de quién estaba. Con esos vecinos, tan de Castilla, tan de León, que desprecian las palabras huecas y las añagazas.
Estos son días tristes, pero no tanto para los que hemos tenido el privilegio de haber formado parte de la vida de Ernesto. Te seguiremos recordando en tus libros, tus artículos, en María José, pero no cuentes con que te felicite si volvéis a ganar la Liga.