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Rafael Monje

DE SIETE EN SIETE

Rafael Monje

Periodista


La margarita que deshoja Mañueco

19/09/2021

Los días de asueto estival han sentado de maravilla a nuestra clase dirigente. Han recargado pilas, han cogido color y algunos, incluso, han renovado imagen perdiendo esos kilos de más. Hasta aquí, lo habitual. Pero, en política, a diferencia del baloncesto, los tiempos muertos no existen, y menos en verano. Más bien al contrario, suele ser agosto un mes propicio para, entre chapuzón y cañita, perfilar estrategias y preparar movimientos telúricos con los que sorprender al rival y, sobre todo, a los propios.
Ahí tienen de botón de muestra la apuesta de la intrépida presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y su pugna con el alcalde José Luis Martínez-Almeida para presidir el partido en la región, y más cerca, territorialmente hablando, la margarita que deshoja el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, sobre un posible adelanto electoral de los comicios autonómicos. ¡No me dirán que no ha venido calentito este septiembre de sol picón y chaparrón! 
Reconozcámoslo, hace tiempo que esta Comunidad dejó de ser aburrida en el plano informativo. Desde las últimas elecciones todo ha sido un tobogán y, a veces, hasta una montaña rusa de esas que te ponen el estómago en el cielo de la boca. Y a ello ha contribuido, entre otras cuestiones, el gobierno en coalición, ese matrimonio de conveniencia entre PP y Cs que apeó al socialista Luis Tudanca de completar la faena, saliendo por la puerta grande del coso electoral. Pero como decía, ha sido volver de vacaciones y, ¡zas!, el supuesto y apacible entendimiento entre los dos socios de gobierno hecho jirones en un abrir y cerrar de ojos. 
Cierto es que el presidente Fernández Mañueco no es persona de sobresaltos; vamos que lo de cruzar la mar sin viento a favor no va con él. Pero no lo es menos que los esperanzadores sondeos que maneja el partido terminarán empujándole a embarcarse en la travesía, por extemporánea que parezca tal gesta. Y, sobre todo, porque los tiempos políticos y los riesgos de no hacerlo podrían ser mayores. Y me explico. El PP nacional marca lo primero, es decir, la fecha en la que debe zarpar el buque, mientras que lo segundo hay que contextualizarlo en la idea de una segunda moción de censura del PSCyL el próximo mes de marzo. Una opción nada descabellada a materializar en medio de los últimos suspiros de Ciudadanos y que pondría contra las cuerdas las aspiraciones de continuidad del actual presidente regional. ¿Alguien piensa que el rechazo del PP a la reforma sanitaria auspiciada por su propio socio de gobierno es un capricho? ¿O que el aguijón lanzado por el renovado PP burgalés contra la consejera del ramo es gratuito? Todo eso y mucho más se ajusta a un guion escrito en tiempos de playa y monte, a un calendario que bien puede llevarnos en noviembre a ese adelanto electoral con el que, además, Alfonso Fernández Mañueco tendría, de ganar en las urnas, la capacidad de presentarse una tercera vez en lugar de dos como ahora marca la legalidad autonómica. O sea, él y no otro es quien más tiene que ganar en este posible escenario. Porque a Tudanca le valdría un año en el gobierno para revertir los sondeos que ahora le son contrarios para llegar a 2023 con otras perspectivas y un nuevo semblante. Y ese dilema es la margarita que deshoja Mañueco tras la vuelta del verano.