CRÓNICA POLÍTICA

Charo Zarzalejos

Periodista


La certeza de la incertidumbre

04/07/2020

Por muchos acuerdos o desacuerdos que protagonicen bien los partidos políticos, bien los agentes sociales, no hay nada más cierto que tendremos que asumir que será la incertidumbre la que presida nuestras vidas y la propia vida de España como país.

No cabe duda que fotos de acuerdos como la protagonizada ayer en los jardines de Moncloa entre la CEOE, sindicatos y Gobierno, resultan relajantes aunque haya quedado al margen de ese acuerdo, nada menos, que la política fiscal. Al bilbaíno Antonio Garamendi no se le movió una ceja a la hora de mostrar en público su discrepancia que es nuclear en el programa de Gobierno PSOE-UP.

La foto es relajante pero tampoco se trata de lanzar cohetes. No es la primera vez que en España se llega a acuerdos de este tipo. Ni el acuerdo es para lanzar cohetes como si se hubiera iniciado la historia, ni es para caer en depresión alguna porque el PP -y tb el PNV- no haya suscrito, de momento, los documentos finales de la Comisión de Reconstrucción que será debatido en un pleno del Congreso previsto para el día 20. La popular Ana Pastor, mujer serena, con experiencia, moderada en sus planteamientos y con paciencia a prueba de bomba ya ha dicho que de aquí al 20 hay tiempo para llegar a un eventual acuerdo.

No hay que sacar las cosas de quicio. Ni los acuerdos ni los desacuerdos. Y no hay que hacerlo porque la vida política es así y porque en los momentos que vive España no existe certeza alguna. La único certeza es que tendremos que navegar entre muchas dificultades y con una amenaza aún no conjurada cómo es la pandemia.

Tenemos por delante las elecciones de País Vasco y Galicia. A la vuelta del verano, las catalanas. Ahí nos espera Europa que va a ser un trance mucho más complicado de lo que el Gobierno nos quiere hacer creer. En Bruselas la condicionalidad está fuera de todo debate. Va de suyo que la haya. Queda por ver si con el apoyo de Merkel hay bastante para que Nadia Calviño presida el Eurogrupo porque a pesar del apoyo cerrado tanto del PP como de Ciudadanos a su candidatura, hay está el candidato luxemburgués que puede ser el tercero en discordia, el tapado que al final de la sorpresa. Queda por ver con qué criterios se va a repartir el dinero y cuánto va a tocar a cada país aunque se de por hecho que España va a recibir 140.000 millones de euros. Todavía hay que verlo y firmarlo.

No sabemos cómo va a acabar el episodio Dina que afecta al vicepresidente, ni que va a hacer ERC después de los comicios catalanes. No sabemos hasta dónde va a llegar el aumento del paro, ni cuantas empresas no abrirán nunca más.

Y llegaran -o no- los presupuestos al Congreso y el PP votará en contra porque considera que la mayoría de la investidura es suficiente y porque una democracia que se precie tiene que existir contrapeso al Ejecutivo. Cosa distinta es apoyar asuntos puntuales no carentes de importancia y eso sí, eso sí hará el PP. Pero ¿qué hará el PNV?. Estará Ciudadanos en el acuerdo presupuestario si, como ellos dicen, se convoca la mesa de la vergüenza con los independentistas catalanes?. Sobre Podemos no cabe interrogante alguno. Asumirá todo lo que haya que asumir. Intentará hacer suyo lo más cómodo y pasará de puntillas por otros aspectos, pero no hará un mal gesto. La legislatura va a durar cuatro años, ha dicho el Presidente y si algún día por algún motivo inesperado, Iglesias le dice, Presidente, me voy, que nadie dude que el Presidente le diga ¿qué quieres Pablo?. A partir de ahí, todo incertidumbre.



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