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Fernando Aller

DESDE EL ALA OESTE

Fernando Aller

Periodista


La coz de Igea

10/09/2021

No se sabe si el autogol estaba pactado o si fue producto de la resaca de vacaciones. Francisco Igea, vicepresidente de la Junta de Castilla y León, giró sobre sí mismo inesperadamente, lanzó un zapatazo, que más bien parecería coz, y coló el balón por toda la escuadra de la portería del PP. El centrista Igea, portavoz y responsable de Acción Territorial en el Gobierno que preside el popular Alfonso Fernández Mañueco, calificó de fracaso absoluto el desarrollo de la llamada Agenda de la Población 2010-20. Afirmó que no se cumplieron ninguno de sus objetivos. En este periodo la Comunidad perdió 164 mil habitantes, más de un 6% de la población, lo que demuestra que el plan contenido en 118 medidas iniciales, luego ampliado a 178, no sirvió para nada. Afortunadamente para la comunidad, tamaña inoperancia será corregida en los próximos años con la puesta en marcha de un plan a siete años al que el hombre de Ciudadanos en la Junta, que asume toda la responsabilidad al efecto, bautiza con el nombre de Estrategia de Dinamización Demográfica. El mentor propone «cambiar el foco», porque ha llegado a la brillante conclusión de que para aumentar la población no solo hace falta mejorar los servicios, sino propiciar oportunidades de empleo.
Es cierto que pese haber sido consejero con anterioridad, Fernández Mañueco no ejerció cargos de gobierno entre los años 2010 y 2020. No cabe, por lo tanto, exigirle responsabilidades compartidas del fracaso endosado por Igea a los gobiernos de Juan Vicente Herrera. Sorprende, sin embargo, que Mañueco haya hecho la estatua ante la crítica de Igea, siguiendo con el símil futbolístico, obviando que entre los años 2001 y 2010 ocupó las consejerías de Presidencia, Interior y Justicia. Una cuestión de formas entre compañeros allí donde no parece exigible lealtad.
Sin que pueda interpretarse como justificación del fracaso, la realidad es que nada tiene que ver la situación de partida del año 2010 con la de ahora. En la memoria colectiva está la dramática crisis económica de entonces, mientras que ahora se anuncia el riego de miles de millones para la recuperación. No saber aprovechar esta oportunidad sí será imperdonable.