TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Otro espaldarazo

La Real Sociedad ganó la Copa de la Reina al Atlético. Hubo casi 18.000 personas abarrotando el estadio de Los Cármenes en Granada. Y hasta aquí los fríos datos.

A partir de aquí, entonces, las sensaciones. Quienes quieran seguir juzgando por comparación enarbolarán la bandera de «no lo hacen mal, las chicas» o agarrarán algunas partes rancias de un discurso facilón (Cobrar por lo que generas, tener la notoriedad proporcional) para decir «que sí, que bien, pero todavía está muy lejos de ser un gran espectáculo». Si quieren, pueden comprar estos argumentos que son verosímiles… pero no verdad. Porque detrás de ellos hay una lucha por la visibilidad y un esfuerzo al límite: ¿Alguien ha ido a ver un partido de su hijo pequeño, se le ha puesto detrás y sigilosamente le susurró: «Reconocerás, Paco, que esto es una puñetera mierda»? Entendiendo que cada uno da lo que tiene, el partido de su chiquillo merece mis respetos, el que juegan los profesionales una admiración ganada con muchos años de exhibición constante… y el de ellas, más tratándose de una final del máximo nivel en España, una oportunidad más de seguir normalizando y admirando una élite que crece, crece y sigue creciendo. ¿Que su tope jamás alcanzará el tope masculino? Una obviedad absurda que algunos repiten como un mantra en cada conversación, como si viesen una amenaza de algo…

En este punto, el fútbol femenino necesita espaldarazos y no críticas vacías. Estadios llenos y portadas, claro, y audiencias notables en las televisiones. Pero con el Atleti campeón de Liga y el Barça en la final de la Champions League (y un torneo con históricos como Real, Athletic, Betis, Sevilla, Valencia…) sigue faltando una pata importante: ¿A qué demonios está esperando el Real Madrid para sumarse a una realidad imparable?


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