ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista


Efectos del pucherazo

06/03/2020

La resaca por el intento de amañar los resultados de las primarias en Ciudadanos, con los que algunos pretendieron que Silvia Clemente fuese la candidata de este partido a la presidencia de la Junta, se está convirtiendo en un dolor de cabeza crónico para el partido. Un año y unos días después de aquel fin de semana nefasto para la imagen virginal que pretendían trasladar los dirigentes de la formación naranja, hemos conocido que un juzgado de Burgos admitía a trámite la denuncia presentada por varios afiliados al ver indicios de falsedad documental en esas elecciones internas. Por la sala deberán desfilar, entre otros, el otrora todopoderoso José Manuel Villegas, ex secretario general de Ciudadanos, y el encargado por Rivera para presentar y defender en sociedad a la ex casi todo del Partido Popular. 
Aquel escándalo, tan dañino para la reputación naranja se llevó por delante la carrera de Pablo Yáñez, por aquel entonces secretario autonómico de Comunicación y miembro del Comité Ejecutivo Nacional. Fue el único que pagó el pato por el manoseo de las votaciones digitales que dieron una victoria momentánea a la ex presidenta de las Cortes de Castilla y León. La Comisión de Garantías de Ciudadanos garantizó entonces lo evidente: que se habían amañado los resultados, pero no se sabe nada nuevo de sus pesquisas por descubrir a todos los responsables y para corregir los mecanismos que convierten cada proceso de primarias en un bulto sospechoso. 
A falta de respuestas internas, ahora va a ser un magistrado el que busque la verdad e intente poner nombre a los muñidores de aquel embuste. Y todo en vísperas de una nueva convocatoria interna en la que los afiliados de Cs deben elegir un nuevo líder y los compromisarios diseñar un modelo de partido.



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