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Fernando Jáuregui

TRIBUNA LIBRE

Fernando Jáuregui

Escritor y periodista. Analista político


Pedro I 'el aplaudido'

15/10/2021

Claro, un congreso de un partido es como un mitin prolongado durante tres días: consiste en tratar de que los aplausos al candidato sean más ruidosos y prolongados que en el congreso o mítin anterior. Las cosas, en ocasiones precedentes, quizá no fueron del todo así. Pero en este 40 congreso del PSOE no hay nubes ni ruidos molestos que actúen de sordina para los plácemes: Pedro Sánchez saldrá de este cónclave, en el que no se detectan voces realmente críticas -hasta Felipe González asistirá, dicen que sin reticencias-, más victorioso de lo que nunca lo estuviese secretario general alguno.

Qué duda cabe de que Sánchez ha sabido o podido meterse al partido en un bolsillo, algo impensable cuando, hace cinco años, fue expulsado casi a patadas de la sede de Ferraz y todos le daban por políticamente muerto. Ganó dos veces unas elecciones primarias, colocó a sus peones en lugares estratégicos y se deshizo sin contemplaciones de rivales y 'traidores'. De hecho, se deshizo incluso de los fieles, véase, si no, el caso de Carmen Calvo, que en las horas previas al congreso 'suena' como posible para ocupar un cargo meramente honorífico en el partido: el de presidenta, que hoy ostenta Cristina Narbona.

Que Sánchez está en un buen momento lo demuestran muchas cosas, excepto, quizá, algunas encuestas de intención de voto: en los pasillos del 40 congreso, y en los debates de ponencias, se hablará de la España vaciada y de la 'descentralización' de Madrid, del precio de la luz, de los alquileres de vivienda, de la negociación con el PP sobre las instituciones, de la reforma laboral... y de la Monarquía. No, no habrá sorpresas: lo acepten o no los críticos --desde 'fuera'-- de Sánchez, este 40 congreso escuchará pocos gritos en favor de la República. Lo cierto es que Sánchez es hoy el principal sostén de la Corona encarnada en Felipe VI y, para ello, tiene que aceptar, y hasta prodigar, serias críticas a su padre, Juan Carlos I, que reinó en España durante casi cuarenta años.

Pienso que al presidente del Gobierno/secretario general lo que le preocupa ahora es terminar de construir una máquina de ganar votos, con un programa mucho más socialdemócrata de lo que le hubiera gustado a su antiguo 'socio' Pablo Iglesias. El caladero de votos está en el centro político. Y en Cataluña, de la que, que se sepa, se hablará muy poco en este congreso, quizá porque el tema resulta demasiado conflictivo en el seno de este partido federal, el más antiguo del país, con 142 años de historia, no siempre tan pacífica como en este 2021. Ni siquiera Felipe González en sus mejores momentos de poder tuvo -recuérdense sus querellas con Alfonso Guerra tan seguro el aplauso de la reelección como lo tendrá este domingo Pedro Sánchez, 'el aplaudido'. Seguiremos informando desde la sede de esta significativa 'cumbre', en Valencia.