Óscar Gálvez

Periodista. Director editorial Castilla y León Promecal


Muy transparentes

El vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, y el portavoz parlamentario del Partido Popular en las Cortes, Raúl de la Hoz, han brindado al presidente del Ejecutivo autonómico, Alfonso Fernández Mañueco, un regalo inesperado para celebrar los primeros cien días de Gobierno. Qué mejor motivo para soplar las velas que poder demostrar a los ciudadanos que uno de los pilares de la Legislatura, el de la transparencia, se iba a poder dar por cumplido en tan poco tiempo. La enganchada tuitera de Igea y De la Hoz el viernes por la noche, a cuenta de las listas de espera, deja a los socialistas en aprendices de la cosa de despellejarse públicamente cuando entran en crisis internas. Lo del vicepresidente y el portavoz es la transparencia en todo su esplendor, la prueba de que la mesa en la que PP y Ciudadanos toman decisiones conjuntas todavía cojea. Aparte de la duda de si en algún momento tendrá la estabilidad deseada, la incógnita ahora es por qué lado terminará cojeando más.
El perfil tuitero de Igea no es desconocido para nadie y eso entraña riesgos. Posiblemente, los que no midió el viernes el portavoz del PP al efectuar unas declaraciones en las que solicitaba a la Consejería de Sanidad que haga todo lo posible para que los datos de la lista de espera quirúrgica de los próximos meses mejoren los del trimestre junio-septiembre, conocidos esta semana y que se han saldado con un incremento notable. Una declaración de De la Hoz de lo más razonable desde un punto de vista de lógica preocupación por un asunto de incuestionable interés ciudadano, de lo que en realidad debería ser ejercer la política con honestidad sin tener que pensar en efectos secundarios. Pero no. Esa declaración se convirtió en un cruce de tuits entre el portavoz del PP en las Cortes y el vicepresidente Igea, que parece que se dio antes por aludido como tutor de la parte del Gobierno que le compete a Ciudadanos (Sanidad), que como vicepresidente y portavoz de un Gobierno único. Como era de esperar por todos, quizá excepto por De la Hoz, salió a defender que es herencia del PP —«responsables de la anterior consejería en manos de tu partido», le dice— y que los nuevos —los de Ciudadanos— ya están haciendo todo lo posible por invertir la tendencia.
Si la transparencia consiste en dejar en evidencia las costuras internas del Gobierno de la Junta, poco a poco lo pueden llegar a conseguir. En realidad, tampoco debería pasar nada por hacer una política más de verdad, como defiende Igea en su tuit, aunque lo haga de manera ventajista. Yo diría, incluso, que la unanimidad está sobrevalorada porque nadie sabe cuánta mentira oculta. Pero tampoco hay que retransmitir todas las diferencias. Que esto ocurra en los primeros cien días no sé si deja margen a la esperanza o a la preocupación. Se supone que al comienzo de una experiencia como la de un gobierno de coalición es cuando más ejercicio de contención debe producirse, cuando más deben esforzarse todos por parecer un equipo aunque la procesión vaya por dentro. Claro que también habrá quien vea razonable que las bisagras chirríen al principio y se vayan engrasando con el tiempo. Sí, valen las dos. El problema, me temo, es que dentro no sepan aún en cuál de los dos escenarios están.


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