Un juego de niños en manos de un adulto

Nuria Zaragoza
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El escultor soriano Miguel Ángel Sánchez expone doce obras en el Museo del Ferrocarril de Madrid, en la sala Coche 3000. Una muestra de 'ready-made', arte encontrado, una metamorfosis de piezas ferroviarias

TrenviArte. El propio título es un juego de palabras. Y su tradución bien podría ser... en el tren vi arte. O arte sobre las vías del tren. Oquizá tren con arte. Porque en esta muestra, el material ferroviario se convierte en arte. Y el arte se guarda, se atesora y se muestra, sobre un vagón de tren. Origen y destino unidos. El círculo se cierra en una metamorfosis perfecta. 
TrenviArte es el nombre de la exposición que el artista soriano Miguel Ángel Sánchez ofrece en el Museo del Ferrocarril de Madrid, en la sala de espoxiciones Coche 3000. Doce esculturas elaboradas con material ferroviario  antiguo como base que muestran «las posibilidades que ofrece el llamado ready-made, objet trouvé  o arte encontrado, que descubre el poder de la transformación y la metamorfosis en su máxima expresión». Donde tú ves piezas, él ve arte. Hace arte. 
Los volúmenes giran, se entrelazan, se distancian, van y vuelven. Los materiales cobran vida. Las formas expresan, declaran, se manifiestan. Todo tiene sentido. «He utilizado la técnica que se denomina arte encontrado, unir formas, volúmenes… y darles un significado. Se puede ver la pieza ferroviaria en origen y la pieza final. Se ven los dos momentos de esa metamorfosis, de esa creación», explica el artista, que reconoce que se ha divertido mucho ejecutando este «juego de niños practicado por un adulto». Las traviesas, los clavos, las vías del tren... siguen siendo eso, material ferroviario, pero en su nueva vida se convierten en un toro celtíbero, en toros de estación, en un gorrión, en un perrito... 

Un juego de niños en manos de un adulto
Un juego de niños en manos de un adulto - Foto:
Sánchez ha preparado esta exposición con tiempo, con mucha delicadeza, con mucho cariño. Siempre pone parte de sí mismo en su trabajo, pero en esta ocasión aún ha sido más especial. Porque TrenviArte esconde parte de su historia, de sus sentimientos, de sus recuerdos... «Tal vez el proceso creativo de esta colección ha durado 50 años, porque yo nací, crecí y jugué entre las vías y vagones de la vieja estación de Soria. Aquellas imágenes de la infancia han permanecido en mi subconsciente y, al recopilar material en estaciones antiguas, el proceso creativo casi se desarrolló solo. Casi se parieron solas» las doce piezas, asegura este escultor soriano. Eran imágenes que se quedaron ahí, y «estaban deseando salir». 
«La escultura se utiliza como un instrumento para reproducir los sueños e imágenes del subconsciente en el que cada hierro está vivo, y mediante un audaz proceso de metamorfosis intelectual en la mente del autor, se convierten en verdaderas obras de arte», recoge TrenviArte. 
hasta septiembre. La muestra de este escultor soriano se inauguró el pasado mes de junio y se podrá ver hasta septiembre en un lugar especial. No es un lugar baladí, la ubicación ha resultado clave para el desarrollo de este trabajo. «Coche 3000 es un coche antiguo habilitado como galería de arte para exposiciones temporales», recuerda al respecto Sánchez. «El hecho de que sea en este museo, en un vagón, con un escenario tan bonito y tan original... es fundamental», asegura el autor, quien mantiene una relación especial con el museo desde hace ya un tiempo, cuando donó dos obras que forman parte ya parte del inventario del centro. Fue ahí cuando nació el germen de esta exposición. También, fruto de esa relación surgió el desarrollo de una gran escultura en honor a los ferroviarios represaliados que elaboró, junto con Ricardo González, y que luce en la plaza de Atocha. 
Ha disfrutado creándola. También poniéndola en escena. Y disfruta ahora también viendo la gran acogida que ha tenido. Además, agredece especialmente «la gran colaboración» del personal del Museo del Ferrocarril, de los directivos de Renfe ya que «han sido todo facilidades». Todavía tienen tiempo de disfrutarla...