El estado del lago de Sanabria, «bueno o muy bueno»

SPC
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Varios trabajadores y operarios trabajan en una inmersión para limpiar el Lago de Sanabria (Zamora) - Foto: Ical

El informe de la CHD, que ha recogido más de 20.000 datos analíticos, busca determinar los efectos de las presiones a las que está sometido este ecosistema

Después de tres años de estudios en más de 20.000 datos analíticos, la CHDasegura el estado ecológico del lago de Sanabria (Zamora) es «bueno o muy bueno». Los resultados preliminares del estudio intensivo promovido por la Confederación Hidrográfica del Duero entre 2015 y hasta 2018 han determinado la buena salud del ecosistema zamorano. En este estudio, en el que participaron centros de investigación públicos, universidades y empresas, recogió más de 20.000 datos analíticos a lo largo de 31 campañas de muestreo y 42 puntos diferentes del entorno con el fin de determinar la magnitud y los efectos de las presiones a las que está sometido este ecosistema.
Según informó ayer la CHD a través de un comunicado, el Centro de Estudios Hidrográficos del Cedes examinó durante los años 2016 y 2017 los tratamientos de depuración de los cuatro vertidos autorizados de la cuenca del lago de Sanabria, y se demostró que la cantidad de nutrientes y materia orgánica que se vierte supone una problemática «modesta» en comparación con otras a las que se encuentra sometido el ecosistema acuático, informa Ical.
Aunque la concentración de las sustancias contaminantes analizadas está «por debajo de los límites de emisión autorizados», la CHD recomienda «no bajar la guardia» al haberse detectado infiltraciones de aguas limpias en la red de colectores y alcantarillado, un problema generalizado, en especial en zonas de montaña y media montaña, que afecta al rendimiento de los sistemas de depuración.
El estudio también pone de manifiesto la evolución «muy positiva» de los vertidos al lago desde la entrada en funcionamiento de las estaciones de depuración de aguas residuales en 1998 hasta la actualidad, al haberse detectado una disminución «sustancial» en la entrada al lago de las sustancias establecidas, en especial de nutrientes.
Menos lluvias

Los resultados también constatan una importante reducción de la aportación anual de agua al lago como consecuencia de la disminución de las precipitaciones en las últimas décadas y al incremento en la superficie forestal, algo que redunda en una menor tasa de renovación de la masa hidráulica. Ahora, los datos se siguen analizando para proponer una serie de medidas de gestión en relación con las demás presiones a las que está sometido el Lago de Sanabria y su cuenca, encaminadas al mantenimiento «a largo plazo» de su buen estado ecológico.