ESCAÑO CERO

Julia Navarro

Periodista y escritora


Estamos como estábamos

Ahora que hemos entrado en la última semana de agosto y por tanto está a punto de iniciarse el nuevo curso para los que regresamos de vacaciones, lo único evidente es que las cosas de la política siguen como estaban.
A saber: Pedro Sánchez mareando la perdiz con esas reuniones con colectivos sociales para hacer un programa de Gobierno. Curiosa iniciativa porque digo yo que a estas alturas ya tendría que tener un programa definido y decidido. Pero por reuniones que no quede, sobre todo para dar la impresión de que hace algo para evitar que se repitan las elecciones.
En Unidas Podemos continúan erre que erre en que o entran en el Gobierno o que no cuenten con ellas-ellos. La verdad es que resulta insólito que se arroguen el papel de guardianes de las esencias de la izquierda y que aseguren que no se fían de Sánchez y que por eso quieren estar en el Gobierno para vigilar que éste haga lo que tiene que hacer. O sea la función de comisarios políticos que naturalmente es inaceptable y así lo ha dejado claro desde el propio Pedro Sánchez a la vicepresidenta del Gobierno, la ministra de Defensa, la ministra Portavoz, etc., etc. Dicho sea de paso, es evidente que en esta cuestión Pedro Sánchez tiene toda la razón. Un Gobierno con Podemos sería tanto como tener dos Gobiernos, y además las diferencias entre ambas formaciones son más que evidentes. Eso sí, en los mentideros de la Villa y Corte se empieza a murmurar que lo mismo Unidas Podemos da la sorpresa en la sesión de investidura y se abstienen. Si fuera así, Sánchez podría ser investido presidente pero su Gobierno continuaría estando en una situación de interinidad, ya que tendría que buscar acuerdos a izquierda y derecha para poder gobernar. Y no es que yo sea pesimista, pero viendo como se las gastan nuestros actuales dirigentes políticos, es evidente que cada cual va a lo suyo, es decir que para ellos prima el corto plazo, los intereses partidistas por encima de los intereses generales.
Luego tenemos a Pablo Casado, cuyos asesores se han sacado de la manga lo de España Suma para convencer a Ciudadanos y a Vox que juntos ganarían las elecciones. Por lo pronto, desde Ciudadanos ya le han dicho que no quieren saber nada del asunto. Además Casado tiene que terminar de encontrar su papel en esta etapa.
En cuanto a Ciudadanos, no hay quién les entienda y además cuesta reconocer a este partido que empezó siendo socialdemócrata para pasar a definirse como liberal y ocupar un papel central en la política española mientras que ahora, en su ultimo bandazo, aspira a ocupar el espacio de la derecha. Sin olvidarnos de los partidos nacionalistas y sus advertencias del otoño que nos preparan.
O sea nada nuevo. Estamos como estábamos antes de irnos de vacaciones. 


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