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"Fue genial que el personaje real me diera las instrucciones"

Juana Samanes
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Vocacional. Aunque cursó estudios de medicina, en concreto la especialidad de psiquiatría, este interprete argentino tuvo claro que lo suyo era la actuación

"Fue genial que el personaje real me diera las instrucciones" - Foto: J. J. Guillén

Hay actores que se meten en el corazón del público, porque los identifica con los carismáticos personajes que interpretan. Eso ha ocurrido siempre con el argentino Diego Peretti, quien hace alarde de un sentido del humor y una vis cómica bastante especiales a lo que hay que unir su evidente talento para elegir papeles. En España, le conocemos por sus impecables interpretaciones en películas como Nos sos vos, soy yo, El médico alemán, Maktub o la divertidísima Tiempo de valientes. Al igual que el italiano Roberto Benigni, su nariz prominente lejos de ser un hándicap de atractivo físico se ha convertido en una señal de identidad muy característica. 

 Nacido el 10 de febrero de 1963 en Buenos Aires, hijo de un profesor de física y matemáticas y de una española, oriunda de Madrid, que vendía ropa, a instancias de sus progenitores decidió estudiar medicina y se especializó en Psiquiatría, quizás por esa razón se introduce tan bien en tramas donde los problemas psicológicos tienen peso como ocurría en la mencionada Tiempo de valientes, donde encarnaba a un psicólogo obligado a atender a un policía con graves problemas emocionales tras la infidelidad de su esposa. 

 Sin embargo, cuando Diego cursaba su segundo año en la facultad, asistió como hobby a clases de interpretación con Raúl Serrano. Tanto le gustó este presunto pasatiempo que haciendo la residencia en el hospital Castex, Peretti comenzó a actuar en teatro, en obras como Angelito, Volver a la Habana y Bar Ada. Mientras que su primer papel en la televisión fue en 1993 en Zona de riesgo, el cine se hizo esperar, y en 1997 participó en el largometraje El sueño de los héroes y en el corto Punto muerto. Desde ese momento, su carrera ha tenido un punto y seguido en el mundo del espectáculo alternando teatro, televisión y cine. 

Ahora, con un año de retraso debido a la pandemia, le podemos ver en las salas de cine gracias a El robo del siglo una entretenida propuesta del Ariel Winograd (Mama se fue de viaje, Permitidos), que fue muy aplaudida en Argentina, su país de origen. Basada en hechos reales cuenta la historia de un grupo de ladrones que asaltaron una sucursal de un banco de ese país de forma rompedora e inteligente. En ella, Diego se pone en la piel del cerebro del grupo, Fernando Araujo, un hombre acostumbrado a hacer meditación y que también acude a un psicólogo. Para la composición de ese papel Diego Peretti tuvo una ayuda adicional en el rodaje mientras nos confesaba su particular visión de cualquier personaje «lo complicado es que esté bien escrito, después de esta experiencia prefiero haber tenido cerca al personaje real en el que está basada la historia porque me da una fe en lo que estoy haciendo, si no es así, me baso en mi imaginación. Para mí fue genial que el personaje real me diera las indicaciones precisas y me dijera que ocurrió de esa forma».

 Aclamada como una de las más populares de la historia del cine de Argentina, sobre esta comedia de ladrones de guante blanco también el actor nos aclaraba que lo que más le gustó de la planificación de ese atraco fue «sin duda la enorme profesionalidad y el ensayo para que no hubiera errores, para que nadie saliera lastimado, para crear una empatía con la gente a pesar de que estaban retenidos. Fue un plan ejecutado de una forma tan creativa que provoca más sonrisas que críticas».  Ahora, como siempre, en España, la palabra la tiene el público.