El uso del móvil en clase, a debate

Ana Pilar Latorre
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En Madrid se prohibirá su uso el próximo curso y en Soria, al no haber una norma general, el control corresponde a cada centro en su propia autonomía con distintas medidas

El uso del móvil en clase, a debate - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

El uso de teléfonos móviles en colegios e institutos en horario lectivo podría tener los días contados. La primera comunidad autónoma en prohibirlo ha sido Madrid, desde el próximo curso escolar, con el objetivo de mejorar los resultados académicos y combatir el ciberacoso y el bullying. El director provincial de Educación, Javier Barrio, explica que en Castilla yLeón «no hay una norma general» y no se ha dado orden de prohibición de uso, como se ha hecho en Madrid, sino que los consejos escolares de cada centro tienen sus reglas dentro de su propia autonomía. Como ejemplo, pone que en el IES Virgen del Espino un cartel en la entrada dice que no se puede entrar en el centro con móviles y en el IES Machado se regula a nivel interno. Pero en ningún centro de Soria se «cachea» a los alumnos.
 El director provincial asegura que el uso de móviles en colegios e institutos causa más problemas en Secundaria, aunque alerta del aumento del uso del móvil en Primaria. «Son conscientes del peligro de la las grabaciones, que pueden tener trascendencia a nivel penal», apunta Javier Barrio haciendo referencia a casos que ha habido de grabaciones en baños sin consentimiento, aunque resta importancia al tratarse de casos puntuales. «No hay mayor peoblema y se hace un uso responsable, porque los centros saben atajarlos», asegura. Como anécdota cuenta que en elCRIE bilingüe tienen que dejar los móviles en la entrada para solo recibir llamadas en un momento puntual y algunos llevan dos.
Por su parte, el director del instituto Machado, Miguel Ángel Delgado, apunta que en su centro el uso del móvil se regula en el reglamento de régimen interno, que puede consultarse en la web. En su caso, han puesto de límite los 14 años, ya por debajo de esta edad se necesita autorización y por encima ya pueden usar y darse de alta en redes sociales. «Los más pequeños [primero y segundo de ESO] no hacen un uso adecuado del móvil» y se prohíbe el uso; mientras que en el resto de niveles [tercero y cuarto de ESOy Bachillerato] tienen que tenerlo apagado en clase y en cambios de clase y recreos usarlo de una forma responsable, como el resto de dispositivos, sin realizar grabaciones de ningún tipo. 
integrarlo. El director cree que los móviles «son dispositivos con los que todos convivimos y hay que adaptarnos. Tienen un potencial tremendo pero siempre en base a un uso adecuado y responsable de las nuevas tecnologías, prohibiendo su uso puede que no se consiga el objetivo, pero sí usándolos de forma adecuada en el ámbito educativo y personal». Apunta además a su potencial como recurso didáctico, en juegos, fotografía, búsqueda de información, montajes audiovisuales..., insistiendo en «integrarlo y normalizarlo» con sentido común. Sobre los casos de ciberbullying, reconoce que ha surgido por el uso del móvil, pero cree que el riesgo también está en los hogares, aparte del horario lectivo.  
Coincide con Delgado la directora de Secundaria del colegio concertado Santa Teresa de Jesús, Nieves Barrios, quien no es del todo contraria al uso de los móviles en las aulas como recurso educativo, siempre con «control» y «sentido común», porque reconoce que muchos problemas de acoso escolar llegan por redes sociales como WhatsApp. En este centro tienen prohibido el uso de móviles en horario lectivo, a no ser que el profesor se lo pida para algo específico, aunque en las aulas usan los IPads.En el recreo tan solo los usan los alumnos que salen fuera del centro, los de tercero y cuarto de ESO. Los motivos son evitar distracciones, que no usen redes como WhatsApp e Instagram, colgando historias, mandando fotos... Como medida correctiva, si a un alumno se le sorprende usando el móvil en horario lectivo dentro del colegio, se le retira y se avisa a los padres para que vayan a recogerlo, haciéndose responsables de lo que hacen los alumnos.
Un informe de BBVA, Google y la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción apunta que un 15% de los adolescentes admite que está pendiente del teléfono móvil en clase y un 83% reconoce que hace un uso intensivo del aparato.