Las aves migratorias eligen Soria

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Un número nada despreciable de especies migratorias se decantan por Soria como estación de repostaje, en sus largos vuelos hacia las zonas de invernada, ubicadas en África

Las aves migratorias eligen Soria - Foto: DANIEL FERNANDEZ ALONSO

La migración de las aves es un atractivo espectáculo que cada vez cautiva a más personas en el mundo. Los pájaros migratorios recorren un viaje de ida y vuelta que arranca en primavera, con el vuelo prenupcial desde África hasta Europa para reproducirse, y que culmina en el verano y otoño, con el postnupcial. Es aquí cuando se produce el retorno al continente africano en busca de los alimentos que sus lugares de nacimiento no les pueden garantizar durante el invierno. 
En este largo recorrido, una gran variedad de especies incluyen a Soria en su ruta migratoria por la diversidad de sus tierras. Sus bosques, páramos y campos se convierten en el lugar ideal para comer y descansar antes de volver a emprender su viaje, aunque, eso sí, todavía queda una asignatura pendiente, las zonas húmedas. En torno a 20 o 30 especies limícolas (grupo de aves acuáticas) atravesarán la provincia en su paso postnupcial sin detenerse, debido a que «la mayor parte de lagunas que tenemos son endorreicas y están secas en estas fechas, y en los embalses no se dan las condiciones adecuadas porque no tienen orillas o son muy fluctuantes», explica Juan Luis Hernández, miembro de la Sociedad Española de Ornitología en Soria. 
Este es el caso del embalse de Monteagudo de las Vicarías, la mejor zona húmeda con la que contaba la provincia y que ha perdido todo su esplendor tras sufrir la suelta de peces no autóctonos y perjudiciales, que han acabado destruyendo su característica vegetación y fauna. El andarríos grande es uno de los pocos limícolas que todavía para en los humedales sorianos durante su viaje desde el norte europeo. Este pájaro, no demasiado exigente, puede ser visto incluso en balsas de purines.
Los ríos son uno de los mejores corredores que utilizan estas aves migratorias, en su mayoría insectívoras. Por eso, un paseo por las márgenes del Duero a mediados de agosto puede ser un buen paraje para disfrutar de un paseo ornitológico, en compañía de mosquiteros musicales y papamoscas grises, entre otras especies. Las aves rapaces se avistan desde los puertos de montaña sorianos principalmente en los meses de agosto y septiembre. Estos pájaros, que aprovechan el día y las corrientes de aire caliente, atraviesan la provincia en busca de Gibraltar. El Estrecho es el mejor paso hacia el norte de África para volar lo menos posible por encima del mar, una tarea muy costosa enérgicamente para  milanos negros, águilas culebreras y alimoches.
especies curiosas. El vulnerable carricerín cejudo es el ave migratoria más importante que pasa por Soria. Este pequeño pájaro, que cría en zonas palustres de Polonia, Bielorrusia, Ucrania y Rusia, es una de las especies más amenazadas.  Emprende el vuelo por la noche y llega a España a través de Francia en los meses de agosto y septiembre. Hace 12 años se descubrió la presencia del primer ejemplar en la provincia, concretamente en unas graveras de Fuentecantos. Un año más tarde, se ven varios especímenes en la Dehesa de esta localidad y se inicia una campaña de anillamiento, demostrando que «esta zona forma parte de una de las rutas migratorias más importantes de estas aves», explica Hernández. En el 2019 se lograron anillar 45 carricerines, que probablemente lleguen hasta aquí por la existencia  de algún insecto específico de la zona.
Otra especie, curiosa por su migración, es el halcón de Eleonor, que pasa el invierno en Madagascar y se traslada en mayo y junio hacia las islas del Mediterráneo para criar. Esta migración prenupcial es tan tardía porque antes de llegar a su destino reposa en algunas zonas de la provincia. Entre ellas, Matute y Matamala de Almazán, donde se concentran gracias a la abundancia de escarabajos sanjuaneros.  Estos halcones, especialistas en la caza de pájaros migratorios, permanecen en la provincia hasta mediados de julio. 
Las parameras del sur de Soria en Layna, Rello y Barahona acogen al singular chorlito carambolo, una especie de la que hace años apenas había citas en España. En Soria, su búsqueda se enfocaba a los pastizales de montaña, en el Moncayo y Urbión, aunque como ahora ya se ha comprobando también pueden avistarse en estas grandes extensiones de cultivo cerealista con páramo natural. 
De migración singular también es el cernícalo primilla que cría en diferentes puntos de España como Málaga o Extremadura y que antes de volar hacia África, visita otras zonas del país con la tierra menos agostada. Desde 30 hasta 60 ejemplares pueden verse juntos por la provincia a mediados y finales de agosto, probablemente posados es los tendidos de luz.