El vino blanco de Soria, ante un nuevo escenario

Sandra de Pablo
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El Consejo Regulador de la DO Ribera abre las puertas para que estos vinos se comercialicen bajo su sello. Las bodegas sorianas ven así reconocido su trabajo con el Albillo Mayor. Bodegas como Señorío de Villálvaro ya trabajan esta uva

Señorío de Villálvaro

Las bodegas sorianas reciben con gran satisfacción la apertura del Consejo Regulador de la Ribera del Duero a que los vinos blancos formen parte de la Denominación de Origen. Se trata de un cambio realmente trascendente para el sector del vino, muy especialmente el soriano y que llega después de un periodo en el que se han escuchado las inquietudes planteadas por bodegueros y viticultores. El Boletín Oficial del Estado del sábado 27 de julio publicó la solicitud de modificación del pliego de condiciones y aún quedan escalones por superar pero puede decirse que los vinos blancos sorianos han dado un gran paso adelante.
El objetivo principal del cambio es garantizar la pervivencia y asegurar un futuro a una variedad de uva autóctona única y diferenciada, la Albillo Mayor, que forma parte de la historia de esta Denominación de Origen. Y al mismo tiempo se quiere poner en valor al vino blanco de Albillo Mayor, que ya se está produciendo en la región, aunque sin poder ser identificado todavía como Ribera del Duero.
Señorío de Villálvaro. El primer objetivo de la bodega de Villálvaro fue poner en valor el vino blanco y hoy ven certificado su esfuerzo. La decisión del consejo con los vinos blancos es para Luis Mariano López una gran noticia «sobre todo para los productores de vino blanco, que somos unas 30 bodegas en toda la Ribera del Duero». Se muestra el bodeguero especialmente satisfecho porque desde el Consejo Regulador de la Denominación de Origen han dado las gracias a todos los viticultores que han mantenido esta variedad, «el Albillo Mayor es una variedad autóctona de la Ribera del Duero» subraya que hace unos siete u ochos años se quería arrancar el viñedo blanco para poner negro sólo haciendo caso a criterios económicos olvidándose de que se perdía un gran potencial que ahora se va poner en valor».
En la bodega de Luis Mariano López también quieren revalorizar el clarete típico de la zona, una mezcla entre la uva blanca Albillo y el tradicional Tempranillo. A día de hoy en Señorío de Villálvaro ya elaboran vinos tintos en cosecha, roble y crianza viendo un resultado muy satisfactorio.
Tierras el Guijarral. Javier Rupérez Aguilera recuerda que desde Tierras El Guijarral apostaron desde el principio por los vinos blancos con su Valdebonita. Fueron pioneros y para ellos es una buena noticia el paso delante de la denominación que consultó con las bodegas promotoras de estos caldos. Rupérez Aguilera espera que en apenas uno o dos años ya se pueda hablar de blancos Ribera, que «aunque siempre se han vendido muy bien ahora creo que van a mejorar». Concluyen desde Tierras El Guijarral que la medida es muy positiva para Soria donde tenemos mucho albillo.
Señorío de Aldea. Desde hace seis años vienen vinificando Albillo en la bodega Señorío de Aldea, según cuenta Daniel Heras, desde entonces luchan por promocionar «una variedad autóctona pero desconocida en muchos lugares de la península». Reconocen  que el respaldo de la Denominación de Origen será una ayuda extra para promocionar y vender los vinos pero también puede ser un arma de doble filo puesto que con ese amparo muchas grandes bodegas se subirán al carro del Albillo. Pese a todo, Daniel Heras asegura que «por motivos melancólicos» o por marketing es «buena noticia que en el futuro haya más competencia porque para todos será más fácil que el consumidor final conozca esta variedad».