Vuelven las víboras en época de celo

Ana Pilar Latorre
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Los machos se dejan ver y la Asociación de Amigos de los Mamíferos, Anfibios y Reptiles (AMAR)

Vuelven las víboras en época de celo

Desde principios de marzo se comienza a ver víboras en lugares soleados, como muros, caminos y lides de fincas. «Es ahora cuando los machos comienzan el celo y buscan a las hembras, por lo que se mueven más y es más fácil verlas en esta época hasta mayo que durante el verano», explica Manuel Meijide, de la Asociación de Amigos de los Mamíferos, Anfibios y Reptiles (AMAR), incidiendo en que se debe a su biología. 
«No es que haya más, sino que se ven más porque estamos en zonas, como el paseo junto al Duero, en las que antes no estábamos», comenta. No atacan si no se ven amenazadas, son tranquilas y esquivas, añade. En Soria hay dos especies: la víbora áspid, que habita en el tercio norte, de Vinuesa y Almarza hacia arriba, en Tierras Altas, Urbión y Cebollera; y la víbora hocicuda (protección especial, Real  Decreto  139/2011), en el resto de la provincia. En muchas ocasiones, las víboras se confunden con culebras de agua, la lisa y la de agua o viperina, que son inofensivas, «aunque la gente las mata igual».
sanci0nes. Hay que tener en cuenta, insiste Manuel Meijide, que todos los anfibios y reptiles son especies protegidas y están catalogados como vulnerables o en peligro de extinción. Por ello, hace hincapié en que «no se pueden matar» y que «hacerlo supondría una sanción administrativa». La Guardia Civil o el Seprona pueden denunciar los hechos. De las imágenes de víboras que se han matado que recibe la asociación, «el 70% son otras culebras que se confunden con ellas y que también están protegidas». Además, el experto subraya que «todos los animales son beneficiosos» y que en el caso de las víboras son importantes porque comen, además de lagartijas, ratas y ratones, que si hubiera plaga sí podría ser un problema.
En cuanto a las medidas que se pueden tomar a la hora de pasear, Meijide aconseja «no acercarse a las zonas más pedregosas, llevar calzado bueno y a la mascota atada, ya que los perros se mueven mucho y meten el hocico el cualquier lugar». En caso de picadura a la mascota, se aconseja llevarlo de inmediato al veterinario para que le administre la vacuna y «es muy raro que un perro muera por esto». 
Si una víbora pica a una persona, no hay que perder la calma y hay que acudir de inmediato al médico. En España hay pocos casos de picaduras de víbora mortales, siendo más abundantes las causadas por avispa y abeja. «En el caso de las picaduras suelen ser por mala práctica, como meterte con ella o levantar piedras o pacas de paja donde puedan estar. Normalmente huyen, porque oyen a través de los temblores del suelo y sienten las pisadas a diez metros de distancia. Se escabullen y desaparecen a no ser que estén muy a gusto al sol, ya que al ser de sangre fría tienen que tomarlo para activarse», explica Manuel Meijide.