TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Más ricos que nadie

El 29 de diciembre de 2018, mientras nuestros equipos y futbolistas descansaban plácidamente por algún convenio carpetovetónico difícil de explicar en los tiempos del fútbol-negocio, en el coqueto campo del Fulham (Craven Cottage, el más bonito con diferencia de toda la Premier) decenas de familias abarrotaban los graderíos (26.000 asientos) para ver un partido ante el Huddersfield Town. Los locales vencían por 1-0 con un gol de Aleksandar Mitrovic en el minuto 91 y aquello puso la grada patas arriba.

¿Por qué concretamente este encuentro?

Primero, decirles que es el equivalente al Huesca-Rayo de la cuarta jornada, jugado a las 21,00 horas de un viernes de septiembre, cuarta jornada, ante 6.503 espectadores. O sea: el partido de los dos últimos clasificados, quienes han descendido. Segundo, contarles también que el Huddersfield se marchó a la Championship con tres victorias y siete empates, 22 goles marcados y 76 encajados… unos números ridículos comparados con los de nuestro colista, un Rayo de ocho victorias y ocho empates, con 41 goles a favor y 70 en contra. Y tercero, decirles que el Huddersfield recibió por derechos de televisión casi 110 millones de euros… siendo el peor pagado de la Premier League; el que más dinero ingresó (gracias a sus 29 partidos emitidos en directo) fue el Liverpool: 170 millones. Como verán, las diferencias son muy pequeñas; cada equipo metió en caja 92 millones fijos, y el resto salían de número de partidos televisados (alrededor de 1,4 millones por duelo), méritos clasificatorios (43 millones le llegan al ganador, el City; 2,27 al Huddersfield).

Ahora, solo con números en la mano, pregúntense por qué tanto «misterio», tanta gente que no se explica cómo demonios cuatro equipos de la Premier copan las finales europeas. Si se veía venir…


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