Los accidentes leves no congestionan los juzgados

Ana I. Pérez Marina
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El presidente de la Audiencia cree que la reforma del Código Penal no tiene por qué suponer una sobrecarga, mientras que el delegado de CC. OO. estima que habrá que ver el volumen

El regreso a lo penal de los accidentes leves, asumible

Los accidentes de tráfico leves, que se despenalizaron en 2015 para que se solucionaran extrajudicialmente o por la vía civil, han regresado a la jurisdicción penal, después de la modificación del Código Penal en materia de imprudencia en la conducción de vehículos a motor o ciclomotor y sanción del abandono del lugar del accidente, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 2 de marzo. Es decir, las víctimas de lesiones de carácter leve tienen derecho a reclamar en lo penal y también a ser reconocidas por un forense judicial, por lo que previsiblemente se incrementará la carga de trabajo en los juzgados, así como en el Instituto de Medicina Legal. Sin embargo, en una primera estimación, el presidente de la Audiencia Provincial de Soria, José Manuel Sánchez Siscart, descarta que, a priori, pueda producirse un atasco o una sobresaturación judicial por el regreso de estos asuntos al ámbito penal, mientras que el delegado de Justicia de Comisiones Obreras (CC.OO.) en Soria, Javier Sanz de la Cal, cree que es precipitado hacer una valoración cuando se desconoce el volumen de casos que llegarán.
«En Soria es perfectamente asumible con la plantilla judicial que tenemos. Se verá en el futuro si hubiera que tomar algún tipo de medida pero, en principio, yo creo que la plantilla está en condiciones de abordar estos asuntos y, en general, igual en el resto de España ese ligero incremento que se pueda producir», explica el presidente de la Audiencia Provincial de Soria.
En su opinión, esta reforma del Código Penal responde a una «alarma social» a la que había que dar solución y se ha hecho con un «ajuste» de los delitos. «Veremos a ver cómo se desarrolla», advierte.
Y es que por una parte, entre los principales cambios legales, cabe destacar que se introduce un nuevo delito: abandono del lugar del accidente. Contempla penas de dos a cuatro años de prisión en caso de que el siniestro sea producto de una imprudencia; si es fortuito, de tres a seis meses de cárcel. Hasta ahora existía el delito de omisión del deber de socorro, pero solo si la víctima estaba viva y no había otra persona que pudiera auxiliarla. Se daba la paradoja de que una fuga con fallecidos no era delito, pero con lesionados sí. En este sentido, a juicio de Sánchez Siscart, era una «demanda social» que había que atender. «El delito de abandono del lugar del accidente viene a penar la falta de solidaridad de una persona cuando está implicada directamente en un accidente y se refiere a la legítima expectativa que todos los ciudadanos tenemos en una situación de grave riesgo. Es una falta de respecto a las víctimas», matiza.
imprudencia. Otro de los cambios sustanciales consiste en que si se comete un delito contra la seguridad vial con heridos o fallecidos, inmediatamente será considerado imprudencia grave y varían las penas. En caso de muerte irán entre uno y cuatro años de cárcel y hasta un año cuando se trate de lesiones. Hasta el momento, dependía de la valoración que realizara el juez. 
«En ocasiones, aunque falte la intencionalidad del autor de causar un daño, el reproche se plantea al no tener que haber realizado una acción cuando se está manejando una herramienta peligrosa como es un vehículo bajo la influencia de bebidas alcohólicas o a una velocidad excesiva... saltarse la normativa viaria supone un peligro», considera el presidente de la Audiencia Provincial.
Asimismo, con la modificación del Código Penal también aumentan las penas cuando hay varios fallecidos. Hasta ahora la máxima era de cuatro años y ahora el juez tiene en su mano agravar la condena hasta seis años si hay al menos dos víctimas mortales o un fallecido y un lesionado muy grave, y podrá subir la prisión hasta los nueve años si los fallecidos son «muchos».
siniestros menores. Y lo que parece que más puede afectar a la carga de trabajo de los juzgados y de los forenses, tal y como consideran los representantes sindicales, es que los siniestros menores vuelven a ser  delito. Las víctimas pueden recurrir a la legislación penal y disponer de abogado de oficio, de la peritación de un forense y de la intervención de la Fiscalía. Estas conductas eran consideradas faltas dentro del Código Penal antes de la reforma de 2015.
«No hay ninguna medida específica prevista ante un posible incremento de los asuntos», admite José Manuel Sánchez Siscart. De esta forma, apunta que, en materia de accidentes de tráfico, el legislador «ha tenido varios vaivenes», estando unas veces más sancionado, por lo que había más asuntos de este tipo en los juzgados, o se han despenalizado, lo que ha rebajado la carga de trabajo.
«Aquí en Soria no prevemos que tenga un impacto funcional que exija adoptar medidas especiales, porque los Juzgados de Primera Instancia e Instrucción de la capital y de la provincia, si bien en ocasiones están sobrecargados en materia civil, en penal no llega al módulo que tiene fijado el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), no hay un número excesivo de asuntos ni atascos», significa el presidente.
sin previsión. Sin embargo, este argumento no convence al delegado sindical de CC.OO., Javier Sanz, ya que es un «riesgo» que se asume que dependerá del número de accidentes de tráfico leves que se tramiten por la vía penal. «Por los baremos del CGPJ, los juzgados de Soria en penal pueden estar por debajo, pero esto no se puede valorar porque no sabemos los asuntos que nos pueden entrar», subraya el representante sindical.
A su parecer, puede ocurrir como con la «adjudicación» al Juzgado número 4 de los asuntos de las cláusulas abusivas, que supuso el reparto del volumen de trabajo entre el resto de los juzgados. «Supone atascar la Administración de Justicia de Soria y aquí parece que va a pasar lo mismo. Se está haciendo de nuevo mal, va a aumentar de nuevo la carga de trabajo, no se atiende a ningún tipo de previsión ni de medida para que no se saturen los juzgados», resume Javier Sanz.
En cualquier caso, el delegado de CC. OO. indica que están a la «expectativa» de ver cómo evoluciona el número de siniestros leves que pasan por lo penal, una vez que la modificación lleva en vigor poco más de dos meses. Sean muchos o no, tampoco ayudan los problemas informáticos que siguen padeciendo en las dependencias judiciales  «a diario».
Por otra parte, cuando los siniestros de tráfico de carácter leve se despenalizaron también supuso un alivio para los forenses, aunque siempre podían realizar este tipo de informes extrajudiciales a petición de un particular. 
Este medio ha intentado contactar con el Instituto de Medicina Legal de Soria, a través del Ministerio de Justicia del que depende, para conocer la opinión del mismo ante un previsible incremento en el número de valoraciones, sin obtener respuesta.
petición social. Lo que se ha pretendido con la inclusión en el ámbito penal de las lesiones leves ocasionadas en accidentes de tráfico es sobre todo agilizar las indemnizaciones por daños. La retirada del Código Penal en 2015 de conductas como realizar un adelantamiento en línea continua, saltarse un semáforo en rojo o un stop, conducir manipulando el teléfono móvil o no guardar la distancia de 1,5 metros cuando se pasa a un ciclista, por ejemplo, provocó la protesta de las asociaciones de víctimas de accidentes de circulación [campaña #PorUnaLeyJusta] que, finalmente, han conseguido que se vuelvan a contemplar como delito con esta nueva modificación.