Sánchez volvería a ganar en Castilla y León

SPC
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Dos personas votan durante las últimas elecciones generales. - Foto: Ical

El CIS pronostica ante unas futuras elecciones generales que el PSOE lograría un 30% de los votos, el PP un 17,6%, Ciudadanos un 12,8%, Unidas Podemos un 7,6% y Vox un 3,5%

Los socialistas volverían a ser ser los más votados en Castilla y León si se repitieran las elecciones generales, con el 30 por ciento de los sufragios, seguidos de lejos por los populares, con el 17,6 por ciento de las papeletas.

Así aparece recogido en el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de junio recogido por Ical, donde también se pone de manifiesto que Ciudadanos sería la tercera fuerza en la Comunidad, con el 10,6 por ciento de los apoyos. El informe conocido hoy indica también que en tercera y cuarta posición aparecen Unidas Podemos y Vox, con el 7,6 y el 3,5 por ciento, respectivamente.

El barómetro destaca también que el 30 por ciento de los castellanos y leoneses prefiere al socialista Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, frente al 12,9 por ciento que se decanta por el popular Pablo Casado; y un 12,4 por ciento que aboga por aupar a la Presidencia del Gobierno al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. Sólo un 2,4 por ciento haría presidente al líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, y un 1,2 por ciento al de Vox, Santiago Abascal.

Ningún dirigente político aprueba en la valoración de los castellanos y leoneses, aunque el que mejor nota obtiene es el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con un 4,6 de media; seguido por Albert Rivera, con un cuatro; y Pablo Casado, con un 3,7. El responsable de IU, Alberto Garzón, logra un 3,3; mientras que Pablo Iglesias recibe un 2,8; y Santiago Abascal un 2,7.

El CIS destaca en las páginas que el grado de conocimiento que los castellanos y leoneses tienen de los líderes políticos, con un mayor porcentaje de los que valoran para Pablo Iglesias (83,5 por ciento), seguido por Albert Rivera (82,4 por ciento); Pedro Sánchez (81,1 por ciento); Pablo Casado (79,4 por ciento); Alberto Garzón (68,8 por ciento); y Santiago Abascal (68,2 por ciento).

Principales problemas

El estudio del CIS también revela que el 53,5 por ciento de los castellanos y leoneses consideran que el principal problemas que existe en la actualidad en España, es el desempleo, aunque en segundo lugar, con un 15,9 por ciento de las respuestas, aparecen los políticos y los partidos en general.

Ya de lejos, aparecen como los principales problemas con un porcentaje del 4,7 por ciento en ambos casos, la economía, y la corrupción y el fraude. Asimismo, un 2,9 por ciento apunta a problemas relacionados con la calidad en el empleo; y un 2,4 por ciento a las pensiones; inmigración; violencia de género y la independencia de Cataluña, en cada una de las respuestas.

Situación económica y política

Los castellanos y leoneses entienden en su mayoría, el 47,1 por ciento, que la situación política general de España es “mala”, a los que se suma un 13,5 por ciento que la considera “muy mala”. Asimismo, un 28,2 por ciento afirma que es “regular” y sólo un 6,5 por ciento indica que es “buena”, y un 0,6 por ciento, “muy buena”.

En cuanto a la situación económica general de España, la mitad de los habitantes de la Comunidad, entiende que es “regular”; mientras que un 34,1 por ciento afirma que es “mala”; y un 8,2 por ciento, “muy mala”. Sólo un 7,1 por ciento de los castellanos y leoneses asegura que la situación económica es “buena”.

Asimismo, el CIS destaca que el 60,6 por ciento de los castellanos y leoneses asume que la situación económica no ha variado en el último años; y un 18,2 por ciento entiende que es peor, aunque un 15,9 por ciento considera por el contrario que ha mejorado.

El barómetro también analiza las apuesta de organización territorial, y constata que el 37,1 por ciento de los castellanos y leoneses se decantan por mantener la estructura actual; mientras que un 26,5 por ciento apela a un Estado con un único gobierno centra sin autonomías. No obstante, un 18,8 por ciento reduciría el papel de las autonomías; frente a un 4,1 por ciento que lo aumentaría. Sólo un 1,2 por ciento asumiría reconocer a las autonomías como estados independientes.