Los truficultores, expectantes ante una campaña de calidad

Fernando Orte
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Sin ferias ni mercados y con la hostelería cerrada no saben si podrán vender su preciado 'oro negro'

Los truficultores, expectantes ante una campaña de calidad

La temporada de la trufa de invierno está a la vuelta de la esquina, pero la pandemia hace peligrar la venta de este preciado ‘oro negro’. Sin ferias ni mercados a la vista, los truficultores de Soria viven con expectación la situación actual con la hostelería y la restauración cerradas.

La provincia soriana es uno de los principales productores de tuber melanosporum a nivel mundial. Esta campaña de presenta con una trufa de excelente calidad, pero con gran incertidumbre en torno a su comercialización. El 80% de lo que se produce en la finca de Encitruf en Ocenilla ya estaría vendido en condiciones normales, pero de momento sólo podrán hacerlo por Internet.

Así las cosas, la pandemia puede dar al traste la temporada por excelencia de la trufa negra. Javier López García, un pionero del sector en Soria, ha empezado ya a recolectar las primeras trufas a los pies del pico Cidones, en la sierra de Cabrejas, pero reconoce que no sabe si podrá venderlo.

Los truficultores, expectantes ante una campaña de calidadLos truficultores, expectantes ante una campaña de calidad

"Tenemos buen presagio de que va a ser una campaña buena en cuanto a producción, en cuanto a venta pues es una incógnita y ya veremos cómo evoluciona, la trufa es impredecible", asegura.

Lo que hasta ahora no era impredecible es su comercialización. López señala que "Soria abastece un 10% de la demanda mundial y toda la trufa estaba vendida, pero a nivel de Europa y de España toda la hostelería está cerrada".

La trufa no llega de momento ni a ferias ni a mercados, por eso Internet puede ser una salida: "dar la facilidad a todos los clientes particulares que quieran disfrutar de la trufa poder ofrecerla vía online".

 

Apuesta por el trufiturismo

Plantaciones como la de Ocenilla ofrecen, además, convertirse en truficultor por un día. Es lo que ha vivido George Campbell junto a su mujer y dos hijos. Esta familia norteamericana afincada ahora en Soria han conocido de cerca el producto y lo han visto recolectar con ayuda de la cerdita Bulla. "Estamos buscando trufas con los niños, un buen plan para pasar un día en el campo", relata Campbell, quien no conocía la vinculación de Soria con este producto, puesto que lo ubicaba en países como Francia e Italia.

Un proyecto con el que hacer de la trufa otro atractivo turístico más de la provincia de Soria.