Trece denuncias por violencia sexual en la provincia en 2018

Nuria Zaragoza
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En el primer trimestre de 2019 se han registrado tres denuncias. La provincia presenta uno de los ratios más bajos del país. No hay un perfil local, pero los datos evidencian una rebaja en la edad de víctimas

Trece denuncias por violencia sexual en la provincia en 2018

Cada día, cuatro mujeres son violadas en España. Y se presentan 40 denuncias por delitos contra la libertad e indemnidad sexual. Son las cifras de la violencia sexual en el arranque de este 2019 y desde hace unos años no dejan de crecer, lo que ha obligado a la sociedad a dar la voz de alerta. También en Soria. 
En los tres primeros meses del año se han presentado tres denuncias en la provincia, según los datos facilitados por la Subdelegación del Gobierno en Soria a partir de las estadísticas de la Secretaría de Estado de Seguridad (Ministerio de Interior). El año pasado alcanzaron las trece, las mismas que un año antes (2017), cuando se registraron tres agresiones con penetración.  
En la correlación con el resto de provincias españolas, «Soria está entre los ratios más bajos», con 3,3 denuncias por cada 100.000 habitantes en los tres primeros meses de este año, destaca el subdelegado del Gobierno en la provincia, Miguel Latorre. En Teruel, una población similar a Soria, el ratio es de 5,9. En Cuenta, 7,5. Y en Zamora, 4,6. En la contra, provincias como Madrid o Barcelona, donde la violencia sexual se eleva hasta las 8,1 y 10,1 denuncias por cada 100.000 habitantes. Y en zonas turísticas como Baleares llega a superar las doce. «Estamos muy por debajo de la media nacional y regional, y Soria sigue siendo una de las provincias más seguras», felicita Latorre. No obstante, no baja la guardia. Porque «un delito ya es mucho». 
En España, los delitos contra la libertad sexual han pasado de 9.000 en  los años 2012-2013 a alcanzar los 11.700 el pasado año, y solo en los tres primeros meses del año se han registrado ya 3.576 denuncias. Cada día, nuevos titulares, nuevas agresiones, nuevas violaciones, nuevas ‘manadas’... nuevas víctimas. Las cifras son la cara más objetiva de este martirologio de género. Porque hay un denominador común:la violencia sexual tiene rostro de mujer. Por eso, el concepto social ha cambiado. «Desde que España adoptó el convenio de Estambul [Convenio del Consejo de Europa sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, presentado en 2011 y en vigor desde 2014] y se recogió en el Pacto de Estado, la violencia sobre la mujer se amplía y ya no es solo la violencia que ocurre en el ámbito de la pareja o la expareja. Violencia sobre la mujer es cualquier tipo de violencia ejercido sobre la mujer por el hecho de ser mujer. Acoso sexual laboral, agresiones sexuales por parte de un desconocido, trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual, matrimonios forzosos…», especifica la jefa de la Unidad de Violencia contra la Mujer de la Subdelegación del Gobierno en Soria, Noelia Martínez, quien hace un apunte: las estadísticas no reflejan el número real de agresiones cometidas, sino las denuncias registradas. 
La dureza del proceso, el miedo de las víctimas a no ser creídas y el temor al señalamiento social pueden explicar por qué no se denuncia todo lo que se sufre. «Hay mucho miedo a que no te crean y, cuando se cometen bajo los efectos del alcohol o de sustancias que todavía tienes más vago en tu cabeza lo que ha pasado, aún tienes más dudas. Con lo cual, ese miedo a que te crean, aumenta; y muchas de estas agresiones se quedan sin denunciar», lamenta Martínez. 
asistencia en sede policial. Por ello, recalca, toda persona que sufra un hecho de este tipo debe saber que «cuando una víctima va a poner una denuncia tiene derecho en sede policial a asistencia psicológica gratuita y, también, a asistencia jurídica gratuita». 
El mensaje, recalca la jefa de la Unidad, debe quedar claro. A la víctima pero, también, a la sociedad en general. «Que se pierda ese miedo a que no me van a creer, al agresor, a la vergüenza… porque tiene que quedar claro que la víctima, haya hecho lo que haya hecho, nunca es la culpable de la agresión sexual, siempre es el agresor». Yen esta línea, el subdelegado añade que «es fundamental que siempre se denuncie,  siempre se ponga en conocimiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado este tipo de hechos». Los datos ponen de manifiesto que el nivel de esclarecimiento es importante:en 2017 se logró esclarecer once de las 13 denuncias presentadas en la provincia.