UN MINUTO MIO

Jesús Quijano

Catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad de Valladolid


Los municipios

Qué mejor ocasión que las elecciones municipales ya tan inminentes para reflexionar sobre los problemas de una institución tan cercana, tan apreciada, tan histórica, como son los ayuntamientos. Sobre ellos ha recaído una parte fundamental de la modernización de nuestra sociedad en todos los aspectos y, con mucha frecuencia, han tenido que hacer frente a crecientes demandas ciudadanas, incluso sustituyendo a otras administraciones competentes, sin recursos suficientes. Si tomamos una foto fija de cómo era cualquier ciudad o pueblo, calle o barrio, al comienzo de la etapa de democracia municipal que se inició con aquellas primeras elecciones de 1979, y la superponemos, para compararla, con una foto actual del mismo lugar, nos quedaremos sorprendidos. No hay comparación posible; tampoco hay excepciones. En todos los sitios, en mayor o menor grado, los avances son extraordinarios. Y no es sólo porque el paso del tiempo haya hecho su tarea sin más, lo que no explicaría en absoluto la transformación producida. Ha sido la tarea continuada de alcaldes y concejales elegidos, de asociaciones ciudadanas de todo tipo que han empujado y exigido, de la voluntad vecinal al elegir a quienes ofrecían más capacidad de gestión en cada momento y más confianza política y personal. Tampoco hay excepciones por razón del color: Ayuntamientos de distinto signo político, fruto de la sana alternancia democrática, han contribuido, cada uno con sus prioridades, a ese proceso de desarrollo.
Estamos ahora en trance de renovar la composición municipal. En nuestro ámbito territorial, en la Comunidad de Castilla y León, con una problemática muy especial, relacionada con esos factores de dispersión, despoblación y envejecimiento, tan conocidos, pero también con complicados retos de subsistencia y de sostenibilidad, que hacen muy necesarias fórmulas de asociación colaborativa, prioridades y recursos. Que esos problemas de nuestra estructura municipal requieren reflexión, rigor, objetivos claros y consenso, no es ningún secreto. Ojalá que esta próxima cita entre ciudadanos que eligen y son elegidos, sirva para una contraposición seria de propuestas, pero sea también útil para ese otro fin, que es el de alumbrar el futuro municipal de nuestro entorno.


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