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Francisco Muro de Íscar

MUY PERSONAL

Francisco Muro de Íscar

Periodista


Decálogo para políticos

25/11/2021

El exalcalde socialista de Barcelona Jordi Hereu -y actual presidente de Hispasat, ya saben, "las puertas giratorias"- dice que "los populismos llegaron despreciando la gestión y hablando solo de relato. Pero la política, añade, no existe si no hay una base de eficacia, que es conseguir las cosas, y de eficiencia, que es saber aprovecharlas".

Estamos muy faltos de ambas y muy sobrados de "relatos", esa estupidez que se han inventado ahora para no hablar de lo que de verdad importa. Este debería ser un buen momento para que los partidos y quienes, en su nombre, nos gobiernan, reflexionen sobre lo que pasa. Vivimos en la incertidumbre, nadie sabe lo que va a pasar en unas semanas o en unos meses y los políticos gestionan percepciones y expectativas, poco más.

Por eso sería bueno que, en el Gobierno y en la oposición, analizaran este decálogo:

1.- Recordar qué hacen y para quién lo hacen.

2.- Relacionar lo que han contado (lo que prometieron o lo que han construido ideológicamente) con lo que han hecho o están haciendo. Si han generado grandes expectativas no pueden contentarse con mínimos porque cuanto más prometemos más fácil es descubrir las mentiras.

3.- Valorar la confianza de los electores. ¿Están generando un entorno de confianza para que los ciudadanos votantes se crean lo que les dicen y proponen?

4.- Descubrir lo que quieren los votantes significa escucha, reconocimiento y gestión-solución de los problemas. Existe una enorme diferencia entre lo que creen los líderes que importa a los ciudadanos y lo que estos piensan de verdad. ¿Entienden los gobernantes sus necesidades y desde ahí gestionan o, por el contrario, gestionan para crear las opiniones de los ciudadanos? Una mayoría de estos se considera de Tercera División por cómo les tratan los que mandan y los que aspiran a hacerlo.

5.- Valorar qué espacio ocupan en los programas las necesidades reales de las personas, no las que se inventan los políticos para distraer la atención.

6.- No es lo mismo trabajar "para" los ciudadanos que trabajar "con" los ciudadanos. Esto último está ausente en la política española de hoy. La sociedad civil no cuenta para nada.

7.- Analizar cómo están gestionando las diferencias en un país donde la desigualdad ha crecido abismalmente desde la pandemia.

8.- Disponer de métricas adecuadas para hacerlo. Lo que no se mide, no existe. ¿Les valen las encuestas serias e independientes, las encuestas del CIS, los datos del INE y lo que generan los institutos y organizaciones de prestigio o priman los asesores a sueldo y los círculos de influencia?

9.- Algunos líderes solo saben gestionar si están "encima de nosotros", regulando, controlando, impidiendo que pensemos. En la pandemia hemos visto que muchos jefes han quedado retratados: son un estorbo y solo esconden su incapacidad para gestionar equipos y recursos. Con los políticos pasa lo mismo.

10.- Saber si hay o no un sentimiento general de identificación con sus propuestas, si los votantes están satisfechos o no con su gestión o cuáles son las razones de que surjan a la izquierda, a la derecha o en la España vaciada, otras alternativas.

La poeta uruguaya y Premio Cervantes, Ida Vitale, dice que a los libros hay que cuidarlos y que luego, "de cuando en cuando, te saludan". A los votantes, a los "señores ciudadanos", también. Si quieres que te voten. Vitale añade que "los disparates funcionan como propaganda. Yo creo que nadie espera que le digan la verdad". Así funciona hoy la política. Lamentablemente, porque alguien debería dar el paso para cambiar esa realidad.