100 personas trabajan para controlar un incendio en Ávila

SPC
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100 personas trabajan para controlar un incendio en Ávila

Un total de 13 medios aéreos y seis autobombas trabaja desde el terreno para hacer frente a las llamas en el Valle del Tiétar

Más de 100 personas trabajan para controlar el incendio forestal de Gavilanes (Ávila), que se mantiene en nivel 1, al afectar a más de 30 hectáreas. El fuego se originó hoy a las 14.33 horas por causas que se desconocen, según informaron fuentes de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente.

Un total de 13 medios aéreos, seis autobombas, cuatro agentes medioamentales, dos técnicos, tres cuadrillas de tierra, siete helitransportadas, así como agentes de la Guardia Civil y personal de Protección Civil, trabajan desde el terreno para hacer frente a las llamas en el Valle del Tiétar. En concreto, a las 19 horas, el dispositivo gestionado por la Junta sobre el terreno cuenta con medios del Estado, la Junta y las comunidades de Madrid y Extremadura.

Además, el fuego puede alcanzar una importante masa forestal del Monte número 9 de este municipio del Valle del Tiétar, con al menos ocho focos, y que se dirigía hacia el término municipal de Pedro Bernardo. Según las fuentes consultadas en el lugar, los vecinos de la comarca señalan que es como el incendio de hace 30 años. En estos momentos, junto a los efectivos, desarrollan su trabajo voluntarios, que requieren más gente.

Al parecer, el incendio se inició en torno a las 13 horas, en la zona denominada ‘Las Chorreras’, en el monte 9 del término municipal de Gavilanes. Debido a al fuerte viento reinante y a la sequedad del terreno las llamas prendieron con virulencia y se extendieron rápidamente alcanzando de forma inmediata una importante superficie forestal.

En estos momentos, los equipos de rescate luchan denodadamente para tratar de controlarlo, pero las condiciones climatológicas adversas, las altas temperaturas y el fuerte viento hace complicado la lucha de los equipos de extinción. Desde el Ayuntamiento de Gavilanes se dictó un bando nada más originarse el fuego para que los vecinos colaboraran con la preparación de bocadillos y con botellas de agua para llevarlos hasta el lugar donde trabajan los equipos de extinción.