Soria frena el contagio y se lanza a la fase 1

Nuria Zaragoza
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De las tres plantas que quedan en Santa Bárbara y el Mirón para COVID, está previsto que la próxima semana se reduzca a dos. Pediatría y Maternidad volverán a su ubicación

Soria frena el contagio y se lanza a la fase 1 - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez Eugenio Gutiérrez Mart

La provincia entra en una nueva fase en su lucha contra el coronavirus, la de «la transición». Tras 70 días de ataque directo, se da por superado «el brote». «Apenas hay ya casos nuevos», confirma el gerente de Asistencia Sanitaria en Soria, Enrique Delgado. En concreto, este jueves hubo solo tres casos nuevos confirmados por PCR en Soria, ninguno el miércoles, y la curva de la pandemia está ya en «meseta» tras los críticos picos sufridos en marzo y abril. 
Soria ha conseguido doblegar la curva y en estos momentos, de los cerca de 4.000 enfermos por la COVID-19 que se han registrado en la provincia (en el registro Medora de atención primaria), se han curado ya más (2.560) de los que permanecen con sintomatología (1.401). No obstante, el virus se ha cobrado la vida de, al menos, 240 personas, según el recuento de la Consejería de Sanidad.
Previsiblemente el lunes toda la provincia pasará a la fase 1 y es el momento de iniciar el camino hacia la «recuperación de la nueva normalidad», también a nivel sanitario. «Poco a poco, sin prisa, y de forma ordenada» se comienza a «aplicar tanto en atención primaria como en los hospitales el plan de desescalada», anuncia el responsable de la Gerencia de Asistencia Sanitaria de Soria (GASSO), quien traslada ya cierto optimismo pero se mantiene prudente porque «da miedo» hablar de tranquilidad ante un «virus tan traicionero que nos puede dar otro susto en cualquier momento», avisa. Por ello, insiste, «se va viendo la luz» pero «hay que mantener el cuidado y extremar las medidas de seguridad». 
- Foto: Eugenio Gutierrez Martinez Eugenio Gutiérrez Martcambio en la última semana. Los datos oficiales que ofrece la Consejería de Sanidad a diario sobre la situación epidemiológica de Soria le avalan. En la última semana el comportamiento de la infección ha cambiado de forma radical. En concreto, apenas hay una décima parte de nuevos positivos que había la semana anterior:entre el 7 y el 14 de mayo se detectaron 202 casos nuevos, mientras que entre el 15 y el 21 han sumado 21. 
Coincide esta rebaja de casos con la propuesta que la Junta de Castilla y León ha hecho al Gobierno de España para que toda la Comunidad avance a la fase 1 el próximo lunes, y las zonas que ya estaban en esta fase se adelanten a la 2 -entre ellas, San Pedro Manrique-. Delgado achaca esta disminución de casos nuevos al efecto del «confinamiento duro» ya que, asegura, «se siguen haciendo pruebas diagnósticas de forma muy numerosa». Hasta el cierre de esta edición se habían practicado 20.700 PCRy test de anticuerpos en Soria. 
El virus parece que pierde fuerza pero, también, es el resultado de «la responsabilidad de la gente» para asumir y «acostumbrarse» a las medidas de seguridad (mascarillas, hablar con una distancia de dos metros...), considera el gerente. De hecho, reconoce, «teníamos temor a las salidas a la calle, pero lo cierto es que no ha tenido repercusión en el índice de contagio». Es evidente que hay un «descenso gradual» pero el máximo responsable de la Sanidad en Soria reconoce que no se sabe si se «llegará a cero» algún día. De hecho, asume, es probable que el SARS-CoV-2 haya venido para quedarse. Por ello, la desescalada se va a producir compatibilizando la recuperación de la actividad con la disposición de recursos en hibernación, en reserva, por si hubiera un nuevo rebrote. 
cierre de plantas. De momento, anuncia Delgado, se vaN a empezar a cerrar plantas COVID y a reubicar servicios a su lugar original. «Hoy todavía hay tres plantas COVID, dos en Santa Bárbara y una en el Mirón, pero probablemente la semana que viene solo queden dos, una en Santa Bárbara y otra en el Mirón». 
«El hospital tiene que volver a la estructura que tenía inicialmente», admite, por ello está previsto también que, en lo que se refiere a hospitalización, la próxima semana Pediatría y Maternidad «regresen a su ubicación habitual». Se estudia también si Paliativos, que se trasladó al Mirón, regresa también a Santa Bárbara. «Probablemente lo volveremos a traer», prevé ya Delgado. 
Medicina Interna seguirá como hasta ahora pero ahí sí que van a tener que asumir cambios, ya que «quedará un ala para enfermos de COVID o enfermos infecciosos».  
El resto de plantas quirúrgicas se irán reorganizando poco a poco, al tiempo que se va retomando la normalidad en quirófanos y pruebas diagnósticas, donde desde la semana pasada se ha retomado la actividad tras liberar la zona de Reanimación (REA), que durante el pico de la pandemia fue reconvertida en UCI. 
«consultas va a cambiar». A partir de ahí, el siguiente paso es plantear el regreso de las consultas, una fase que se prevé «más complicada», admite el gerente. «En el hospital también tenemos que extremar las medidas de seguridad, como pedimos que hagan los ciudadanos. Eso aquí supone que no podemos acumular personas, no puede haber gente en las salas de espera, hay que definir circuitos...». Llevado a la práctica eso supone que «en consultas se va a notar más cambio, porque no se va a poder volver a los sistemas antiguos. Habrá que poner controles de acceso, va a haber que cambiar los modelos de citación, citar menos pacientes, exigir puntualidad, limitar las salas de espera, aumentarán las horas o, si no, aumentarán las listas de espera...», aventura. El virus no deja además otra opción que intentar «aprovechar oportunidades de consulta no presencial» y, en este sentido, el gerente avisa ya que se implementará la «telemedicina, la consulta telefónica y otras posibilidades que existen y que habrá que poner en marcha». 
MIR. Sobre la necesidad de reforzar, «si tenemos más disponibilidad de profesionales o equipamientos nos va a venir muy bien», confiesa el responsable sanitario, que matiza que en estos momentos la prioridad es «reforzar atención primaria» ya que, «lo que hay que hacer ahora es el seguimiento de la vigilancia epidemiológica si aparecen nuevos casos». De momento, se ha previsto la contratación de 18 personas, pero se valorará si son necesarias más. 
Entre estos nuevos contratos no hay ningún médico y la explicación está en la dificultad de encontrar médicos de familia, una de las especialidades deficitarias, como Anestesia, Radiología o Anatomía Patológica, donde Soria acumula ya tres años con una vacante sin cubrir. 
Sigue habiendo problemas para contratar médicos en algunas especialidades, reconoce Delgado, por el «problema estructural» que hay a nivel nacional. No obstante, el gerente de la GASSO confía en que algunos de estos problemas se puedan solucionar próximamente ya que «ahora finalizan los MIR (el día 28 terminan los (Médicos Internos Residentes) y vamos a tratar de cubrir las vacantes con los MIR que terminan aquí y los que puedan venir de fuera». A mayores, aventura, «habrá que ampliar plantilla con vistas al futuro en algún servicio como Microbiología», donde, reconoce, la pandemia ha dejado en evidencia que se necesita refuerzo.