DESDE EL ALA OESTE

Fernando Aller

Periodista


El voto inútil

En el tripartito de la derecha la preocupación creciente es transmitir al electorado la pedagogía del voto útil. Asunto difícil, porque no es de fácil comprensión para una inmensa mayoría de ciudadanos y porque hasta hace unas semanas era frecuente el mensaje contrario: que tres partidos sumarían más votos que dos. Votos, tal vez. Escaños, no. En esta columna ya nos hemos referido a la torpeza que, desde el punto de vista de los intereses electorales, supuso el pacto de Andalucía en la antesala de unos comicios generales, primero, y semanas después la puesta en escena de la Plaza Colón, donde PP, Ciudadanos y Vox se mostraron obsesionados en su competencia por el voto de la derecha y el consecuente desprecio del centro. Significábamos entonces que se había reducido el centro derecha al tiempo que habían aumentado las opciones que se disputan este espacio, con el agravante del creciente equilibrio que amenaza con multiplicar los ‘restos’, el voto inútil. Con el PP cada vez más ofuscado por restar papeletas a Vox, el viaje al centro solo lo puede hacer Ciudadanos. Pero es posible que ya haya quemado demasiadas estaciones para este trayecto. La obsesión casi enfermiza de Rivera por marcar distancias con Sánchez está radicalizando al electorado tibio. Tampoco suman precisamente los últimos escándalos, ni la estrategia de rebañar políticos viejos para un tiempo que prometen nuevo.

Con este escenario, el drama promete ser especialmente intenso en territorios como Castilla y León, donde solo Valladolid cuenta con cinco escaños. En el resto de las provincias se reparten entre dos y cuatro. Las encuestas aseguran uno al PSOE en todos los casos, así que en el aire está quien se quedará sin silla en el baile del 28 de abril. La situación le debe de resultar tan angustiosa, que Casado le ha pedido a Vox un favor, que no presente candidaturas en estas circunscripciones tan pequeñas. Inconcebible torpeza. La proposición solo puede obtener la negativa por respuesta, con el agravante de que indirectamente transmite el reconocimiento de partidos clónicos en el extremo. Al menos Rivera esta semana ha tenido una alegría.