José Sanz: "Este año va a ser buena temporada de media veda"

N.Z.
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Ante la falta de relevo, seguirá al frente de la Delegación en Soria. Aboga por que estar federado sea «una obligación» ya que, «al final, es la Federación la que lucha por todos los cazadores».

José Sanz: "Este año va a ser buena temporada de media veda" - Foto: Javier Rodenas Pipo Javier Ródenas Pipó

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José Sanz Camara. "Este año va a ser buena temporada de media veda. Hay codorniz por zonas, pero por toda la provincia".

La media veda levantará el telón este sábado. Se calcula que unos 7.000 cazadores sorianos volverán a salir al campo en busca principalmente de la menor de las gallináceas, la codorniz, la reina por naturaleza de la media veda. En esta temporada de caza veraniega se podrán capturar también hasta el tercer domingo de septiembre (20 de septiembre de 2020) urraca, corneja, conejo y zorro. Y, desde el 25 de agosto de 2020, además, tórtola común, paloma torcaz y paloma bravía. El delegado de la Federación de Caza en Soria, José Sanz, analiza el escenario que vive el sector.
¿Cómo se presenta este año la apertura de la media veda?

Yo creo que este año va a ser una buena temporada de caza menor, de la media veda, sobre todo de codorniz, porque la cosecha no ha podido venir mejor y siempre se dice que año bueno de cosecha es año bueno de codorniz. He consultado con varios amigos agricultores (que al final son los que las ven cuando van segando) y me comentan que este año se han oído cantar mucho en todos los sitios, pero están por zonas. Incluso dentro de los mismos términos municipales, dentro de los mismos cotos, hay zonas donde hay y otras donde no se ve nada. La codorniz al final se adapta al medio y, si le van quitando la paja, se va moviendo.
Hay diferencias por zonas pero, ¿qué comarcas se aventuran mejor?

Creo que hay por toda la provincia. La lógica dice que donde cosecharon pronto, al quitarles el hábitat, se mueven;pero se han visto en todas las zonas realmente.

La pandemia y los meses de confinamiento, ¿han afectado de alguna manera a la media veda?

Creo que no mucho porque la codorniz suele venir para abril y no le ha influido mucho. Además, la codorniz no es como la caza mayor o el conejo (allí donde lo hay, que no es el caso de Soria), que lo están cazando todo el año.

Quizá ha podido influir algo en el sentido de que no han volado aviones durante el confinamiento. No me refiero solo a los aviones que destruyen las tormentas intencionadamente. A la naturaleza le afecta el tráfico aéreo ordinario también porque los aviones rompen las nubes, las tormentas... y este año se ha notado mucho, ha habido precipitaciones y el campo sigue muy verde todavía.

Martes, jueves, sábados, domingos y festivos de carácter nacional y autonómico serán los días hábiles para la media veda. El cupo de codornices se ha establecido en 25 y el de tórtola en cuatro ejemplares por cazador y día, al igual que en 2019. ¿Consideran el cupo adecuado?

Hay cazadores que igual no hacen el cupo de codorniz en toda la temporada, pero en otros sitios sí lo harán. Y luego está la gente que sale a diario al campo, que vive en el pueblo, que conoce más el terreno y que, lógicamente, tienen más capturas que la gente como yo que vamos cuatro días de caza y son los días que sales realmente al campo, y vas un poco a la aventura.

Yo creo que el cupo sí es adecuado porque, además, hay que tener en cuenta ahora que estamos con la nueva ley de caza y no puedes hacer distinciones por provincias.
Cierto sector aboga por que se ajusten más los cupos para no someter a la codorniz a una presión cinegética irracional. El problema es que, como en toda especie migratoria, además de hábitats, cuestiones agrícolas... hay que tener en cuenta las distintas formas de gestión de los países donde se captura, con culturas a veces muy diferentes. ¿Cómo se debe trabajar para asegurar el mantenimiento de las poblaciones?

Es complicado porque en las zonas donde la gente captura pocas codornices quizá sí ven viable ajustar el cupo, pero en otras zonas son contrarios a reducirlo. Ahora mismo hay un proyecto que se llama Coturnix y que desarrolla la Federación Española de Caza, la Fundación Artemisan y la Universidad de Lérida con la colaboración de Mutuasport y bajo la dirección del técnico Jesús Nadal. Se ha pedido colaboración a todos los cazadores para que informen de cada captura a través de un documento que se les ha remitido.

Se llevan años haciendo estudios. Se han ido anidando codornices y, cuando capturas una codorniz anillada, el cazador, por norma general, manda esa anilla a la federación, una foto... para saber dónde ha sido anillada y capturada. Coturnix es otro proyecto más para ahondar en el estudio de la especie, porque los cazadores somos los primeros interesados en hacer una caza sostenible. A ver qué dicen los expertos...

¿Ese estudio ya se está haciendo en Soria esta temporada?

Sí, está ya, hace unos días se hizo la presentación y se va a hacer en todo el territorio nacional.

Acumulan años complicados, con diferentes sentencias judiciales que llegaron a poner en peligro el desarrollo de la actividad. El fallo del Tribunal Supremo de 27 de mayo que tumba los argumentos esgrimidos hasta ahora por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León para la paralización de la caza en la Comunidad ¿marca un antes y un después?

Para los cazadores y la caza en Castilla y León ha sido un gran triunfo porque aquí, en el TSJ, había una serie de jueces contrarios a la caza y todo lo que entraba referente al sector dictaban sentencia en contra. 

La sentencia sin duda es un antes y un después y estamos de enhorabuena los cazadores. Es cierto que, aunque nos quisieron cerrar la caza, la federación vio el problema, se movió rápido, y los políticos se concienciaron y resolvieron de forma rápida con la modificación a la ley del 96, que es la  que estaba en vigor todavía.

Está también recurrido en el Constitucional pero entendemos que ahora todo aquello que quisieron paralizar y prohibir porque decían que no cumplía con normativa, que si los estudios... parece que es un cuento que inventaron estos tres jueces y no se estaban haciendo las cosas tan mal.

Ahora la federación, junto con Artemisan, han interpuesto una querella a estos tres jueces del TSJ por prevaricación, porque hay argumentos y pruebas suficientes.

¿Han calculado las consecuencias que ha tenido para el sector esa polémica y el hecho de que se llegara a prohibir la actividad?

No hay cálculos y es muy difícil tener un estudio exacto. Es cierto que en el tema de la suspensión cautelar apenas hubo problema porque a nivel político se buscó solución rápido y solo se retrasó unos días la caza del corzo. Fue una alarma muy grande y los cazadores tuvimos que ir a Valladolid a manifestarnos, pero tuvimos la suerte de que se solucionó rápido.

¿Y consecuencias a nivel de imagen?

Desde luego, y sobre todo para los cazadores de fuera. En Soria prácticamente el 75% de la gente que caza el corzo no es de Soria. Que prohiban la caza en Castilla y León, que la paralicen, supone mucho dinero para los pueblos de Soria, porque están pagando hasta 2.000 euros por un precinto de corzo. Evidentemente es una alarma social importante y así lo entendieron los políticos porque actuaron rápidamente.

Ahora mismo está en tramitación una nueva legislación cinegética en Castilla y León. ¿Es necesario que sea más dinámica, capaz de actualizarse a las nuevas circunstancias que van surgiendo para evitar que se den situaciones como las vividas?

Tenemos problemas porque se está haciendo la nueva Ley de Caza de Castilla y León y hemos tenido que recurrir varias cosas, una muy importante. En la nueva ley nos quieren obligar a que, a través de una aplicación del móvil, se comunique cada captura al momento. Hay dos cosas que hacen esto inviable: la primera, que la mayoría de los cazadores es gente mayor y no sabe desenvolverse con las nuevas tecnologías; y, la segunda, que hay muchas zonas en Soria donde no hay cobertura de internet. Si no has hecho esa comunicación ¿te puede denunciar? Todo tiene que avanzar y la ley desde luego que se tiene que adaptar a los tiempos, pero con lógica.

¿Para cuándo calcula que estará la nueva Ley de Caza?

Está ya aprobado el borrador y ahora lo tienen que llevar a Cortes, y ya sería el final de esta nueva ley que... a ver si ya no recurren más veces.

Los recursos no van dirigidos a que se haga bien o mal, los recursos está claro que van dirigidos a prohibir que se maten animales. Es la tendencia a nivel nacional y en muchos países de Europa.

Caza no, ¿cuál es la alternativa?

Es que no la dicen. Hablan de esterilizar pero eso son cuentos chinos, porque se ha demostrado que no funciona. Lo han hecho en Cataluña con el jabalí y no funciona. Además, ¿quién lo paga? Porque es muy bonito todo sobre el papel pero todo hay que financiarlo.

Hasta ahora los que hemos estado haciendo el control poblacional hemos sido los cazadores, pero pagando por ello, y no poco. Que no se maten animales, vale, pero entonces ¿quién paga los daños en la agricultura? ¿los accidentes de tráfico provocados por animales?...

¿Debe producirse un acercamiento entre cazador y ecologista para llegar a un punto de entendimiento? En teoría, los dos hablan de respetar el ecosistema, de desarrollo sostenible, de control poblacional respetuoso...

El problema no es que no haya entendimiento entre animalistas y cazadores, el problema son los animalistas radicales.

El fin de todos es el mismo, cuidar la naturaleza. ¿Quién cuida la naturaleza hasta ahora? Está demostrado que los cazadores. Hablo en líneas generales, no hablo de furtivos porque un furtivo no es un cazador, es un delincuente, y lamentablemente existe como ocurre en otros gremios de la sociedad.

Los cazadores somos los que hasta ahora nos gastamos nuestro dinero en cuidar la naturaleza. Cuando hay que llevar agua, se lleva; cuando hay que llevar comida, se lleva... Somos los mayores interesados en que la naturaleza subsista y que haya un control. Los animalistas normales, los no radicales, están en la misma línea. Los dos queremos que haya unos controles cinegéticos que se adecuen a la realidad.

Estamos en un año especialmente complicado por la pandemia. Durante prácticamente cuatro meses no se ha podido cazar. ¿Cómo ha afectado esta situación a la caza y, en especial, a la caza mayor?

El problema ha sido sobre todo con el corzo, que es la especie que se podía cazar en ese momento. Ha afectado porque ha aumentado la cabaña y eso ha repercutido en los accidentes de tráfico.

En cuanto nos pudimos mover todos veíamos cantidad de corzos a ambos lados de la carretera desde el mismo coche. Ahora que se ha empezado a cazar ya no se ven tantos porque se han capturado muchos, pero es cierto que no se han cazado todos los que se tenían que cazar (porque se empezó casi en julio). Además, ahora es más difícil cazarlos porque, como este año tienen mucho pasto y están dentro de los montes, no salen a los sembrados como al principio de la época de caza.

Esperemos que cuando en septiembre se recupere esa caza se pueda controlar ya la situación y matar lo establecido, pero en principio hubo muchos problemas por los accidentes de tráfico y, también, por los daños en las viñas, en los girasoles...

Los cazadores han seguido haciendo frente a tasas de matrículas y de licencias a pesar de que no se podía cazar, ¿se va a solicitar algún ajuste?

Las tasas y demás a nivel de la administración se han pagado las mismas y, de hecho, si no las pagabas no te dejaban cazar. Yo entiendo que ahí la administración debería adaptar la situación y, si en dos meses no se ha podido cazar, se debería reducir ese porcentaje.

El problema más serio lo han tenido los titulares de los cotos y los cazadores de caza mayor porque la gente que tenía los corzos contratados no los ha podido cazar y algunos han entendido que no debían pagar por lo que no han cazado. Ha habido gente que ha hecho un descuento pero otros han entendido que hay un contrato establecido y han tirado hacia adelante. Algunos han dejado incluso el coto porque se negaban a pagar, pero esto es la ley de la oferta y la demanda y, lamentablemente, en cuanto uno lo deja, otro lo coge.

El coronavirus ha traído una crisis económica. ¿Teme que se note en el número de cazadores y decaiga la actividad?

Desde luego, y sobre todo se va a notar el día que empiece la caza mayor en la modalidad de monterías. La crisis va a suponer que mucha gente no va a poder pagar el puesto y va a tener que reducir el número de monterías a las que acude.

El sector arrastra ciertos problemas de continuidad. El perfil del cazador, eminentemente mayor, que no haya relevo generacional, la fuerte oposición que genera en parte de la población... ¿Está condenada a desaparecer la caza tal y como la conocemos hoy en día?

Yo antes de que apareciera la corriente animalista radical que tenemos en estos momentos ya advertí al representante de los ecologistas en el primer Consejo Provincial de Caza en el que participé que no hacía falta poner tantas pegas porque en Soria y Burgos, que es donde yo me muevo cazando, yo ya era de los más jóvenes, es decir, que calculaba que en 20-25 años no iba a haber cazadores.

Al final lo que se va a crear, desde mi punto de vista, es la figura del cazador profesional. Todos estos problemas y la guerra que están dando hace que al final mucha gente se aburra y deje de cazar. Porque, además, si incumples una de las muchas leyes que tenemos que cumplir, las sanciones no son como las de antes de 100 euros, ahora le ponen un cero más. A la mínima sanción son 1.000 euros y, o eres un cazador acérrimo, o lo acabas dejando porque te quitan las ganas. Es lo que quieren también, ¿eh?

Los rehaleros sorianos han sido protagonistas de algunas de esas sanciones. Estuvieron en el punto de mira de la Fiscalía de Soria que, al amparo de la operación Podencos, sentó en el banquillo a quienes cortaron las orejas y el rabo a sus perros sin autorización veterinaria, por un supuesto delito de maltrato animal . Llegó a haber una huelga de los rehaleros. ¿Cuál es la situación actualmente?
De ese tema tristemente estoy bien enterado porque soy rehalero y soy la persona que estuve al tanto y al frente de toda la operación en defensa de los rehaleros sorianos. ¿Qué ocurrió? Que sentaron en el banquillo a un total de 14 rehaleros como imputados, como delincuentes, por el empeño de no sabemos quien -pero creemos que el jefe del Seprona y la fiscal de Medio Ambiente en aquellos momentos-. Fue injusta e infundadamente porque los propios responsables de Agricultura y Ganadería, de Bienestar Animal, se echaban las manos a la cabeza cuando nos estaban metiendo como delito el no tener un justificante, un certificado veterinario, autorizando el corte de orejas.

¿No compartían el criterio del fiscal?

Se echaban las manos a la cabeza porque eso no era delito, porque en la Ley de Castilla y León se permitía el corte de orejas por varios motivos pero, en nuestro caso, por el motivo de funcionalidad, por evitar males mayores en la vida del perro. Entonces, si estaba permitido, no es un delito, será una infracción administrativa en el caso de carecer o poder demostrar que te lo ha hecho un veterinario.  Pero no es delito porque está permitido por la ley.

Aún así, no sé qué buscaban pero nos metieron ahí y a los rehaleros les tocó buscarse un abogado para defenderse. Al que se sentó en el banquillo no le ha costado menos de 2.000 euros, además de haber estado como un delincuente ese tiempo, tener problemas con la familia, disgustos... Además, mientras estás imputado por lo penal, si te tienes que presentar a una oposición, no puedes;no te puedes renovar el permiso de armas... con lo que no fue ninguna tontería.

Ahora ¿cómo está esa operación? ¿Se han terminado todos esos procesos judiciales?
Sí, ya se terminó y en todos los juicios  han salido ganando los rehaleros porque no era delito. Hemos tenido suerte que no ha ocurrido como en Valladolid y aquí los jueces han entendido las cosas como pone en la ley.

El Gobierno andaluz declara Bien de Interés Cultural las rehalas y la montería. ¿Es una utopía algo así aquí?
Se está luchando desde diferentes instituciones, entre ellas también Arrecal (Asociación de Rehalas Regionales Españolas Caza y Libertad). Fue un proyecto que propuso la Federación Andaluza de Caza y ha sido apoyado y se ha conseguido. En Extremadura están a punto de conseguirse también, y en Castilla yLeón también intentaremos conseguirlo con el tiempo porque es una forma de proteger las monterías y las rehalas.

La actividad cinegética supone el 0,3% del PIB del país generando más de 54.000 empleos anuales. En la provincia moviliza más de doce millones al año, vinculados principalmente al medio rural. Ahora que tanto se habla de reto demográfico, ¿hasta qué punto ayuda la caza realmente en la lucha contra la despoblación?

En una provincia como Soria donde la mayoría de los pueblos se están quedando vacíos y donde uno de los ingresos más  importantes que tienen los municipios es el sector cinegético, la caza es fundamental. Los que somos de pueblo sabemos que hay casas rurales, restaurantes, bares... que desde que empieza la caza hasta que acaba cada fin de semana tienen gente y pueden tenerlo abierto. Si al final de todo esto consiguieran que se prohibiera la caza sería otro problema añadido y se acabarían vaciando totalmente los pueblos.

¿Cuántos cazadores hay en Soria?

Es complicado tener el dato exacto. Federados hay 1.800 pero yo calculo que hay más de 7.000 cazadores. El dato preciso no se puede saber porque ni siquiera el número de las licencias sirve de orientación, ya que hay gente de fuera que se saca la licencia en Soria. La forma de saberlo sería obligando a que todos fueran federados. Hay gente que dice que la Federación no sirve para nada pero, si no fuese por la Federación, igual no estábamos cazando. Es así. Si la Federación el año pasado no se moviliza, estaríamos sin cazar.

La Federación acaba de conseguir ahora también una sentencia y no tenemos que pagar el IVA del arrendamiento de los cotos. Son cosas que consigue la Federación con el dinero de los federados. Por eso creo que tendríamos que estar federados todos los cazadores que pertenecen a un club deportivo, por obligación, ya no por querer o no. Porque al final es la Federación la que lucha por todos los cazadores, estés o no federado.

Este 2020 era año electoral en la Federación, ¿se mantienen los planes?

Sí, se ha retrasado por el tema de la pandemia pero la campaña electoral empezará a finales de septiembre.

¿Seguirá al frente de la delegación provincial?

No me queda otra porque no ha habido ningún candidato. Mandamos a los clubes para que se presentase quien quisiera a las elecciones pero no se ha presentado nadie, y me temo que tendremos que seguir la directiva actual que la conformamos ocho personas y somos los que llevamos desde que retomamos la Federación tras el problema de antaño.

Llevo cuatro años y seguiré otros cuatro y, como mucho, estaremos tres legislaturas. Lo llevamos bien entre la directiva porque hay muy buena relación, muy buen trato, y lo intentamos hacer lo mejor posible, dentro de las limitaciones que tenemos. Porque no hay que olvidar que esto funciona con dinero y hay 1.800 federados y, con su cuota, hay una oficina abierta, una persona contratada... Lo bueno que tenemos es que los cargos de la directiva no costamos nada a la delegación, lo hacemos todo de forma altruista y así seguiremos.