Una amarga despedida

Agencias - SPC
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Bentley pondrá fin a la producción del Mulsanne con una edición limitada a 30 unidades con infinidad de detalles

Una amarga despedida

Nunca es fácil despedirse de un modelo mítico, pero en este 2020 los aficionados al mundo del motor dirán adiós al Bentley Mulsanne. La marca británica ha anunciado que pondrá a la venta una edición final de la inigualable limusina de lujo 6.75 de Mulliner que se limitará a 30 ejemplares únicos, lo que representa una digna despedida de una obra maestra de la ingeniería y la artesanía automotriz. 
El coche, que en 2019 ha celebrado seis décadas de producción continua,será sustituido por el nuevo buque insignia de la casa, el Flying Spur, que recibirá un tren motriz híbrido para 2023, un movimiento que simboliza el compromiso de Bentley con el cambio y la movilidad de lujo sostenible.
En su despedida, el motor V8 producirá una potencia de 530 CV y 1.100 Nm de par, prestaciones que tiene el Mulsanne Speed. Bentley ha llenado el coche de detalles incluso bajo el capó, donde el colector de admisión es de color negro en lugar del clásico plateado, y la placa del número del motor está firmada por el presidente de la casa, Adrian Hallmark, en lugar del artesano que ensambla el propulsor.
En su interior  se puede apreciar una tapicería exclusiva en tonos plata y azules, añadiendo, además, detalles conmemorativos en los diales de la consola central. La berlina de cuatro puertas más lujosa de Bentley se estrenó en el año 1980, pero el motor al que se rinde tributo, el 6¾ litros, lleva en la factoría de Crewe desde 1959 cuando se montó por primera vez en el Bentley S2. A día de hoy, es el V8 más longevo del mercado en continua producción.