El observatorio de precios no tiene utilidad tras dos años

P. Velasco
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Las opas critican que casi dos años después de su creación «no sirve para nada» porque solo ofrece el coste en origen, lo mismo que hacen las lonjas

Varias personas compran en uno de los puestos de un mercado de alimentación. - Foto: Rueda Villaverde

Nació hace casi dos años como mecanismo para detectar las oscilaciones entre la oferta y la demanda en el sector agrícola y con el objetivo de mantener el equilibrio entre todos los eslabones de la cadena de valor. Sin embargo, en todo ese tiempo, las organizaciones agrarias creen que no se ha avanzado nada con el observatorio de precios creado por la Consejería de Agricultura en octubre de 2017, ya que sigue sin incluir un seguimiento de la cadena de valor, es decir, los precios del productor, el intermediario y el comprador, por lo que consideran que ha sido una herramienta «inútil» que no ha servido «para nada».
Este instrumento, que se puede consultar a través de la web de la Junta de Castilla y León, ofrece los precios de 46 productos agrícolas y ganaderos de los sectores de cereales, industriales como girasol, colza y remolacha azucarera, hortícolas, leguminosas, forrajeras, uva, bovino, ovino, leche, caprino y porcino. En los últimos meses se han sumado seis productos nuevos, entre ellos algunos protegidos con marcas de garantía en la Comunidad.
Los datos que se ofrecen en el observatorio de precios proceden de una red de informantes y agentes colaboradores entre los que se encuentran las lonjas y mercados, cooperativas, mayoristas, compradores de ganado e industrias agroalimentarias.
Desde el punto de vista de las opas, el futuro responsable de la Consejería de Agricultura y Ganadería debería dar una vuelta a este mecanismo para conseguir la rentabilidad real con la que nació, así como otras figuras de la Ley Agraria que de momento no se han desarrollado.
Uno de los coordinadores de la Alianza UPA-Coag, Aurelio González, aseguró a este periódico que la herramienta «ahora mismo no sirve para nada porque no vienen los precios finales al consumidor y los costes en origen algunas veces no son correctos». «Nuestra idea era que el observatorio tenía que servir para comparar y controlar el diferencial de precios y no sirve para tal fin, es simplemente una orientación de cómo están los mercados y para eso, ya existen las lonjas», afirmó.
Desde esta organización reivindican que la ley de cadena alimentaria funcione de forma correcta: «Queremos que cuando una empresa, una industria o una gran distribuidora cometan abusos, pues los consumidores puedan denunciarlo y lo paguen, o cuando se haga un mal uso de nuestros productos». Para conseguir este objetivo, desde su punto de vista, son necesarias herramientas «buenas» como el observatorio de precios, tanto nacional como autonómico, «que sirva y te diga los precios reales en origen y en destino al consumidor final». «Recopilar informaciones del mercado ya lo hacen las páginas de internet», aseveró.
Herramienta fundamental.

González consideró esta herramienta «fundamental», al igual que la de mediador de la cadena que se tenía que haber desarrollado dentro de la Ley Agraria de Castilla y León que se aprobó durante la legislatura pasada. Una opinión compartida por el presidente regional de Asaja, Donaciano Dujo, que también ratificó que el observatorio de precios no ha servido «para nada».
«Es como tantas cosas que se han vendido y no se han desarrollado o no hemos tenido conocimiento de lo que se ha hecho con ellas. Ni nosotros ni nadie del sector y por lo tanto, desgraciadamente, una herramienta que estaba en la Ley Agraria como el mediador no se ha desarrollado ni ha sido eficaz porque no se le ha dado contenido», añadió.
«El observatorio de precios tiene que tener un seguimiento de lo que es toda la cadena, es decir el productor, el intermediario y el consumidor. Si solo hay precios en origen pues eso ya son las lonjas, ya sabemos a cómo vendemos. Nosotros lo que queremos es que la sociedad vea lo que nos pagan a nosotros y lo que paga el consumidor y quien es el eslabón que se queda con márgenes abusivos», recalcó Dujo, que insistió en que eso no es lo que actualmente hace el observatorio de precios porque «no está sirviendo para lo que se diseñó».
Desde Asaja, pidieron a la Consejería de Agricultura que «desarrolle pero de manera eficaz» una herramienta que permita conocer los precios reales, «es decir hay que vender menos y trabajar más, no valen las palabras y sí valen los hechos».