ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista. Editor de informativos de RTVCyL


Hacia la campaña

Faltan menos de seis días para que los políticos nos puedan pedir el voto sin riesgo de que los sancione la Junta Electoral Central. Hasta la madrugada del próximo viernes se pueden hacer los interesantes y hacerse un Gila, ya saben: ‘alguien va a votar a alguien’, pero nada de pedirnos el sufragio a la cara. La liturgia electoral es propensa al cinismo y considera que lo que están haciendo estos días los partidos es entrenarse, calentar para evitar el riesgo de lesiones cuando lleguen las dos semanas de campaña pura y dura.

Mientras llega el día muchos candidatos se apuntan a causas por las que no se habían interesado hasta ahora. Lo mismo se visten de manera informal para incrustarse en una manifestación de la España que se está quedando sin gente que aprovechan una tragedia personal, como el caso de la mujer ayudada por su marido a morir, para arañar votos.

La revuelta de la España vaciada ha llegado en el momento oportuno. Los partidos han demostrado que no tienen soluciones para hacer frente al reto demográfico, pero, aún así, presumen de tener la fórmula para que nuestros pueblos y ciudades recuperen parte de su antiguo esplendor. No les queda otra, una vez que los expertos en demoscopia han determinado que el 28 de abril el partido se decidirá en las circunscripciones más pequeñas. De repente hemos vuelto a importarles. Los aspirantes a ocupar un escaño buscan parientes que sigan viviendo en el pueblo para conseguir un grado de autoridad que no les concede su ajetreada vida urbanita.

Los miembros de las plataformas Soria ¡Ya! Y Teruel existe, convocantes de la manifestación, eligieron bien el día. Obligaron a mojarse a los partidos, pero eso no garantiza que el 29 de abril no comiencen a olvidarse de nosotros ni que el 27 de mayo se olviden definitivamente.


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