La región tiene 32.000 pisos nuevos sin vender de la crisis

David Alonso
-

Castilla y León solo ha dado salida al 20% de los 40.000 pisos que tenía en 2008, cinco puntos menos que la media nacional, y los empresarios avisan que la incertidumbre política está frenando el mercado

Imagen de una promoción de viviendas adosadas en un municipio de la Comunidad. - Foto: Rodrigo Macho

La borrachera inmobiliaria de principios de siglo dejó tras de sí un atracón difícil de digerir. El modelo económico sobre el que se había asentado el despegue de España, con crecimiento anuales del PIB superiores al tres por ciento, terminó haciendo aguas por todas partes y anegando los sectores productivos del país. Y Castilla y León no fue una excepción. Si bien es cierto que la crisis del ladrillo no tuvo la misma incidencia en esta Comunidad que en otras zonas como el arco mediterráneo, lo cierto es que la región sigue con su particular digestión. Un proceso que, a tenor de los datos, está siendo mucho más lento de lo esperado. En concreto, al cierre de 2018 -último fecha con datos oficiales- Castilla y León tenía 32.000 pisos nuevos sin vender heredados de la burbuja inmobiliaria, ocho mil menos que en 2008. Es decir, la Comunidad solo ha logrado dar salida en el mercado inmobiliario durante la crisis al 20 por ciento del excedente de viviendas que la época expansiva del 2000 - 2008 dejó en Castilla y León.
Una cifra ligeramente inferior a la media nacional, que durante la última década ha vendido uno de cada cuatro viviendas de las más de 615.000 nuevas que tenía en los albores de la doble recesión. De hecho, Castilla y León es la sexta región con más stock de vivienda nueva por detrás de Comunidad Valencia, Cataluña,Andalucía, Madrid y Castilla-La Mancha. Hay que tener en cuenta que estas cifras del Ministerio de Fomento solo se refieren a las viviendas nuevas no vendidas, y no se contabilizan las de segunda mano.
De estas ocho mil casas vendidas, casi la mitad se despacharon todavía en plena crisis, entre los años 2011 y 2013, cuando los promotores y bancos lanzaron agresivas ofertas y tiraron los precios con el objetivo de quitarse de encima todo el ladrillo que habían acumulado y estaba lastrando sus balances. De hecho, en los últimos tres años apenas se han vendido 2.000 viviendas de las más de 40.000 que tenía la Comunidad en 2008. 
«Estamos viendo que ahora hay cada vez compradores más selectivos», asegura Javier Vega, presidente de la Confederación Castellano-Leonesa de la Construcción (CCLC), que reconoce que la venta se está orientado hacia los gustos propios de cada consumidor. A pesar de esto, el dirigente de la patronal sostiene que tras los malos años de la crisis, el sector «está saliendo adelante» y «nos vamos acercando a la situación que teníamos antes de la crisis en cuanto a compra de viviendas».
Cuestionado sobre la idoneidad de seguir construyendo a pesar del enorme stock que acumula la Comunidad, Vega se muestra tajante y apunta que «decir que no hacen falta más viviendas es un barbaridad, claro que hacen falta, lo que se necesita es buenos trabajos y sueldos para poder pagarlos».
Condicionantes del mercado

La reactivación del sector inmobiliario en la región se ha convertido en una realidad que ha llevado a la construcción a encabezar los repuntes del PIBsectoriales de Castilla y León. «Es evidente que existe una reactivación del mercado», confirma Vega, que fija en el año 2017 el momento «en el que cambio la tendencia y se notó un empuje». «Luego 2018 ha ido muy bien, y en este 2019, no voy a mentir, se ha producido una desaceleración por condicionantes políticos, porque la inestabilidad y las dudas son malos consejeros», alerta el presidente de la patronal de la construcción, que defiende que son un sector con «futuro», porque «los albañiles no se pueden cambiar por máquinas, lo forjados no se pueden comprar por internet, y es indudable que vamos a seguir necesitando más viviendas».
Provincias

León acapara casi uno de cada cuatro viviendas nuevas en stock de la Comunidad, con más de 8.270 en cartera, seguida de Valladolid (5.603), Burgos (3.856) y Ávila (5.510). En el extremo opuesto se encuentra Segovia y Soria, con 1.469 y 1.824 casas nuevas sin vender. De hecho, solo hay dos provincias en la Comunidad que en la actualidad tienen más viviendas nuevas que en 2008, León, con más de un millar de viviendas más, y Soria, con algo más de 100, lo que demuestra que se ha seguido construyendo a pesar de tener una ingente cifra de domicilio sin estrenar en cartera.