Entre los libros y el deporte en Kentucky

S.Recio
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Entre los libros y el deporte en Kentucky

David Bascuñana emigró a Kentucky y ahora estudia un máster y compite para la universidad con un sistema que ayuda a los deportistas

Al terminar este verano el Campeonato de Europa de Cross, David Bascuñana decidió dar un vuelco a su carrera y a su vida. Presentó una solicitud en varias universidades de Estados Unidos para estudiar allí un máster y seguir compatibilizando vida académica y competición. Su gran nivel en el atletismo de fondo hizo que varias universidades se interesaran por acogerlo, y se decidió por la Eastern Kentucky University. Meses después celebra una decisión que en principio estaba basada en mejorar su inglés, pero con la que ha comprobado el gran respeto y cuidado que se tiene al otro lado del charco con los estudiantes y deportistas de alto nivel. 
cultura deportiva. Cuando David Bascuñana entró por primera en su nueva universidad, se dio cuenta rápidamente que había grandes diferencias con España, «vi mis horarios y me di cuenta que estaban pensados para poder entrenar de manera adecuada y a su vez no descuidar los estudios». Se lo explicaron rápidamente, «la comunicación entre profesores y entrenadores es constante, eso hace que si una competición me coincide con un examen me lo adelanten para que pueda concentrarme por entero en preparar la competición».
Esas frases hacen acordarse inevitablemente de Adrián Ben, atleta que apareció en los medios cuando un profesor le obligó a elegir entre hacer un examen o participar en una competición, «seguí el caso por internet y lo compartí por las redes sociales. Aquí eso es algo inconcebible». Aunque jamás le pasó algo parecido en España, si que recuerda que «muchos fines de semana precedían a un examen que tenía el lunes, lo que me obligaba a llevarme los libros y apuntes a las carreras».
Visto desde el prisma estadounidense, «está claro que habría que cambiar el sistema en España.Es cierto que aquí hay más dinero y becas pero se debería dar un paso adelante». Porque fomentar la práctica deportiva no tiene que ver con el dinero, «aquí se cultiva la cultura de que se haga deporte y se estudie, ese es el ejemplo, todos son facilidades y solo te debes preocupar de entrenar, competir y estudiar».
Económicamente está cubierto, «dispongo de una beca completa que me da para vivir en un piso con un compañero, comer y hacer mi vida sin más problemas y agobios, de hecho me sobra dinero», se ríe. Si disfrutas de una beca de este tipo «dispones de todo lo necesario porque te lo aporta la universidad, te dan toda la equipación deportiva y no tienes que buscar patrocinadores, de hecho está prohibido si eres un estudiante universitario becado».
Entrenamientos. Su rutina se basa en una jornada en la que desde primera hora tiene estructuradas sus clases y entrenamientos, «madrugas para una sesión a primera hora, después clases, dependiendo de si son por la mañana o por la tarde, y a mediodía otra sesión».
En cuanto al tipo de entrenamiento, «es muy distinto porque se basa siempre en hacer muchos kilómetros y nada de series como hacía en Soria cuando entrenaba cosas más específicas».
En cuanto a la adaptación, «al principio me costó hacerme a los horarios porque tengo que hacer las comidas más pronto y también acabar el día mucho antes que en España». De su tierra lo que más echa de menos es «la comida, por supuesto, sin olvidarme de mi familia. Aunque soy deportista y como cosas muy parecidas, la calidad no tiene nada que ver con la española y no encuentro los mismos productos».Una vida distinta y un balance más que positivo.