La planta de purines de Almazán retoma su actividad

Ana Pilar Latorre
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La planta de purines de Almazán retoma su actividad - Foto: [Eugenio Gutierrez Martinez.; Eugenio Gutiérrez];

Se realiza una adaptación a la normativa en cuanto a incendios y ruidos y la actividad se reanudará tras cuatro años de paralización a finales de abril o principios de mayo

La planta purines de Almazán retomará en breve su actividad con ocho trabajadores en plantilla y explotada por la firma Cogen Energía para Naturgy Renovables (antes Gas Natural). David Santos, jefe de planta, explica que en estas semanas se están realizando pruebas en las instalaciones y que, según las previsiones, la actividad se iniciará a finales de abril o principios de mayo. 
El panorama ha cambiado después de que el anterior Gobierno del PP plantease la reforma del sector eléctrico y provocase el cierre de las plantas de purines en 2014, ya que se recortaron las ayudas a energías renovables y, con ello, a este tipo de instalaciones de cogeneración de energía. Las empresas recurrieron al Tribunal Supremo y éste emitió un auto que anulaba la orden del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital (Minetad) que recogía una vida útil de 15 años para dichas instalaciones, dando vía libre a una vida útil de 25 años y permitiendo que las plantas recuperen parte de la rentabilidad al alargarse el plazo. 
adaptación. David Santos explica que se valoró la nueva situación y se analizaron costes del mercado, sobre todo los referentes a emisiones de CO2. Finalmente, se decidió reabrir la planta de producción de biogás desde los desechos de granjas porcinas y arrancar la actividad con una plantilla de ocho trabajadores, aunque «hay previsión de sumar otros dos», confirma.
En cuanto a la valoración del mercado, David Santos apunta que «el purín sobra en Almazán», por lo que la planta va a contar con material para trabajar y producir. Tras cuatro años de inactividad, ahora la planta se adapta a la nueva normativa, sobre todo en lo referente a ruidos e incendios. Tras la realización de las pruebas, se ha solicitado a la propiedad su puesta en marcha, confirma el jefe de planta. El alcalde de la localidad, José Antonio de Miguel, destaca la oportunidad para la recuperación de puestos de trabajo en Almazán que ofrece esta reapertura. «Todo lo que sea crear puestos de trabajo bienvenido sea», añade.
En su anterior etapa, la planta trataba 90.000 toneladas de purines cada año, procedentes de explotaciones ganaderas de la comarca de Almazán, para la generación de 10 millones de megawatios  y su venta a través de la red. La planta adnamantina fue la primera que cerró en la provincia con la decisión del Gobierno y le siguieron las de Ágreda, Los Rábanos y Langa (las tres específicas para la eliminación de purines). Algunas plantas han apostado por reabrir, mientras que otras fueron desmanteladas. Se reanudaría la actividad solo en Almazán y Langa de Duero, en dos de las cuatro plantas de la provincia.