Soria tiene un local de juego por cada 5.500 habitantes

Nuria Zaragoza
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Dobla a Valladolid. Desde el Ayuntamiento de Soria se muestran abiertos a estudiar una ordenanza más restrictiva de apertura de locales pero insisten en trabajar la sensibilización

Crece la ludopatía junto con el número de casas de apuestas

En la capital hay seis locales de juego (salones de juego, apuestas y bingos), siete si contamos el que se ubica en Camaretas (Golmayo). Esto se traduce en uno por cada 5.571 habitantes, el doble que capitales como Valladolid. Hay cerca de 500 máquinas o aparatos automáticos autorizados (las denominadas ‘tragaperras’) y se recaudan cerca de dos millones de euros al año en concepto de tasas sobre juegos de suerte, envite o azar, tal y como recoge la memoria sobre gestión tributaria de la Junta de Castilla y León. El negocio está en auge. También, el incremento de adictos al juego, que cada vez son además más jóvenes. Por eso poblaciones como Barcelona han decidido prohibir la apertura de nuevos locales de juego y apuestas en la ciudad con el fin de preservar la salud de la ciudadanía y evitar adicciones. 
En la semana en la que se ha celebrado el Día sin juego de azar, el debate sale de nuevo a la calle. Es un tema que preocupa a los responsables municipales, según reconoce el concejal de Acción Social y Juventud del Ayuntamiento de Soria, Eder García, quien anuncia que en breve se presentará el Plan de Drogas de la ciudad, donde se incluye un diagnóstico de la situación y, también, la estrategia a seguir. Admite que de momento no está sobre la mesa la posibilidad de adoptar una medida como la de Barcelona ni sacar adelante una «ordenanza específica más restrictiva que la autonómica [la que regula en estos momentos la apertura de locales]». No obstante, asegura, «estamos siempre abiertos a la participación y a las propuestas de cualquier ciudadano, de colectivos, de asociaciones de jugadores rehabilitados... para mejorar». «Es cuestión de remangarse con la sociedad civil y, si las demandas son razonables y los peligros reales, es cuestión de trabajar en ello. Personal y políticamente estoy abierto a ello porque entiendo la magnitud del problema», sentencia. Aún así, recalca, el reglamento es solo una de las ‘patas’ de este problema, que se debe trabajar también desde la «sensibilización, la educación, dar alternativas de ocio saludables...». Y en esta línea se esfuerza especialmente el Ayuntamiento, apunta. «En primer lugar, para advertir a los jóvenes del peligro del consumo del juego. En segundo, creando alternativas de ocio saludables y atractivas en espacios cómodos para evitar que recurran a los locales de apuestas». Las Noches Callejeras, el Espacio Joven, la programación cultural, el punto de salud joven... van en esta línea. Todo ello, recalca García, «sin dejar de hacer la vigilancia administrativa que corresponde» a través de la Policía Local (acceso de menores a estos locales, venta de alcohol...).