Ágreda planta cara a la fuga de compras

Ana Pilar Latorre
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El Ayuntamiento y la asociación de comerciantes quieren incentivar el consumo en las tiendas de cercanía en vez de grandes superficies de localidades como Tarazona, Tudela, Zaragoza y Soria, principalmente

Ágreda planta cara a la fuga de compras

La campaña Compra en Ágreda pretende animar a los vecinos a comprar en tiendas de la localidad, con el fin de que contribuyan a mantener el comercio local, y evitar que lo hagan en Tarazona, Tudela, Zaragoza y Soria, por ejemplo. La idea es «dar visibilidad a los comerciantes de Ágreda y sensibilizar a la población de la importancia de comprar en sus comercios, ya que un pueblo no solo vive del sector primario y secundario sino también, y sobre todo, del sector servicios», destacan desde el Ayuntamiento, que organiza la campaña junto a la Asociación de Comerciantes de Ágreda (ACA) y Proynerso. 
«Los servicios son un derecho pero también pueden considerarse una ‘obligación’ si lo que se pretende es mantenerlos. Los comercios dan vitalidad y dinamismo a la vida de un pueblo y son los que mejor servicio dan a sus habitantes en cualquier momento gracias a su trato personal y cercano», añaden insistiendo en la idea de que «si se compra en Ágreda, se hace Ágreda».
experiencias. La carnicera Tania Marín Martínez abrió su establecimiento hace ocho años. «Tenemos que luchar para que los clientes no se vayan a grandes superficies de Tarazona a comprar. Yo intento hacer cosas y, sobre todo, animar a la gente joven», explica destacando que «quien compra en las carnicerías de aquí apuesta por la calidad. Además, los carniceros nos consideramos compañeros y no competencia, estamos todos en esta lucha por igual».
Mónica Aroz, que tiene una mercería desde hace dos años, reconoce que tener un comercio en Ágreda es «difícil» y «cuestión de supervivencia». «Los comienzos son duros, porque se hace mucha inversión y el público no responde, a pesar de ser un pueblo de 3.000 habitantes», detalla. «La gente se va fuera comprar y es muy triste, estamos condenados al fracaso, sobre todo los que no tenemos productos de primera necesidad, como ferretería, mercería, librería...», añade. «Hay que ser valiente para emprender hoy en día y la gente tiene que ser consciente de la labor que hacemos», comenta. Para ella, el consumidor valora cada vez menos el producto local y nacional, «aquí tenemos lo mismo, pero se piensa que lo de fuera es mejor». Ella aboga, como sus compañeros, por «dar el mejor servicio que se pueda y atender a todo el mundo por igual». Por su parte, Silvia Alonso, de un comercio de electricidad que puso en marcha hace dos años, alerta de que la fuga de compras a otras localidades en todos los sectores, desde alimentación a ropa, pone en peligro la supervivencia del sector en Ágreda. «Aquí tenemos variedad», anima la comerciante. 
Jesús Muñoz, de un supermercado de Ágreda, cree que el comerciante de este pueblo «poco puede hacer». Su establecimiento se mantiene «en la misma línea» y él toca madera para seguir así. Observa que cada vez hay menos clientes de pueblos pequeños de alrededor, porque «cada día más casas cerradas» en ellos. Estefanía Estepa, que tiene una peluquería, añade que cada vez se compra más fuera de Ágreda. «La gente va a comprar ropa y acaba yendo a la peluquería y aprovechando para hacer otras compras. Los comerciantes tenemos que luchar para, por lo menos, mantener los negocios que hay, ya que los que han cerrado, que son unos cuantos, no volverán a abrir», detalla. Lo que se nota es que acaba de abrir una gran superficie en Tarazona que atrae a los clientes más jóvenes de Ágreda, ya que se desplazan hasta allí y aprovechan para hacer la compra de todo. La Navidad y la Semana Santa son las mejores épocas, en las que los clientes de Ágreda apuestan por los productos locales.