La competitividad de CyL, a cuatro puntos de la española

SPC
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Castilla y León se desacelerará hasta el 2,2% este año y el 1,9% en 2020

Ceprede celebra en Salamanca su 76 Junta Semestral de Predicción Económica, sobre 'Los retos del empleo en el nuevo escenario económico y tecnológico'. - Foto: Ical

El grado de competitividad de la economía de Castilla y León, medido por el indicador ISCRE del Centro de Predicción Económica (Ceprede), se posiciona en el 96 por ciento, cuatro punto por debajo de la media de España (100). El esfuerzo de la Comunidad en esta materia supone un incremento de ocho puntos en la última década, especialmente en el ámbito empresarial e innovador.

El presidente de Ceprede, Antonio Pulido, estimó en declaraciones a Ical que las predicciones para los próximos años son de “crecimiento mantenido” y precisó que la economía de Castilla y León avanzará un 2,2 por ciento en 2019, y un 1,9 por ciento en 2020, ambas “en sintonía con la media española”, que presetará un dinamismo del 2,4 y del 2 por ciento, respectivamente.

Pulido reflejó que esos datos revelan que la Comunidad avanza en crecimiento y competitividad, ajunque se producirá una ligera desaceleración respecto al 2,5 por ciento de aumento del PIB de 2018. Dentro de los indicadores coyunturales de Castilla y León para este año, destacó la creación de empresas y los afiliados en la seguridad social, cercana al cuatro por ciento para el periodo enero – abril.

Antonio Pulido inauguró hoy la 76 Junta Semestral, que se celebra en el Parador de Salamanca los días 30 y 31 de mayo.  Durante estas jornadas se presentarán los resultados de sus informes de predicción económica, que cubren tanto indicadores de actividad económica nacional, regional, así como de empleo y de actividades sectoriales. presentan los análisis de predicción económica. Como manifestó su director general, Julián Pérez, “hay que estar permanentemente alerta” de la situación de los posibles riesgos y tendencias con las que se pueden enfrentar en los próximos años.

Antonio Pulido enfocó sus ponencias sobre los retos del futuro y aseguró que “con los años la forma de hacer predicciones ha cambiado”, porque el mundo “cambia muy rápidamente” por lo que “la apuesta por una predicción es a corto plazo” ya que hay que adaptarla a la realidad.

Asimismo acercó los principales riesgos que afectan a la actividad económica como consecuencia del cambio en el mundo y señaló que para las empresas y las regiones españolas lo que hay que dar “es un servicio permanente de alerta sobre los riesgos”. En este sentido comentó que se valora el ritmo de crecimiento para saber si se debe “restringir el tema de gastos o se dispone de expansión de la economía española”.

En términos económicos, el presidente de Ceprede sostuvo que las predicciones difieren poco unas de otras, “las décimas de punto no son significativas”. Estimó el crecimiento en el dos por ciento durante el próximo año, así “irá desacelerándose la economía poco a poco”. Por el momento, aseguró que no hay razones para pensar “en un descalabro de la economía”. En España “las expectativas no son negativas”, aunque hay que alertar de los riesgos del entorno. Por tanto, las predicciones son de “crecimiento mantenido” durante los próximos dos o tres años, manteniendo una leve ventaja con la eurozona.

Los retos del empleo

Según el Ceprede, la tasa de paro bajará a nivel nacional del 13 por ciento en el segundo semestre de 2020 y se bajará de los tres millones de parados, ya que según los datos aportados, se crearán 472.000 empleos y se compatibilizará la creación de puestos de trabajo con el avance tecnológico.

Por su parte, el director General, Julián Pérez, lanzó un mensaje claro y es que “a pesar de todo lo que está cayendo a nivel internacional, la economía española resiste muy bien”. Dijo que “se está creciendo más del doble en la Unión Europea”, y como anunció “seguirá siendo”. En materia de empleo, Pérez opinó que “funciona bien y se seguirá generando”. Por lo tanto, la percepción de los ciudadanos “será positiva”, además añadió que “hay una ligera contención” con respecto a lo que fue 2017 y 2018, pero “estaremos en una situación bastante buena”.

El director general de Ceprede manifestó que los escenarios alternativos están condicionados por lo que pasa en el mundo, así se refirió a los riesgos que podrían hacer cambiar, como lo que pasará con la guerra comercial entre Estados Unidos y China. En ese sentido, dijo que “si esto termina acelerándose y reduciendo así el consumo internacional, al final todas las economías van a sufrir”. Respecto al Brexit, “todavía está sin resolver” y si “se termina saliendo sin un acuerdo adecuado, puede tener serias consecuencias”. Pérez también hizo referencia al tema de la industria del automóvil, que a su juicio, podría verse afectado por los aranceles comerciales.

Ceprede valoró que en “un escenario malo”, la economía española, en lugar de crecer el dos por ciento, se frenaría hasta el entorno del uno, y en 2020 podría incluso a estancarse, aunque insistieron en que “es poco probable”, y recordaron que los elementos de riesgo bajaron respecto a la última Junta celebrada en noviembre.

Julián Pérez indicó que el empleo en un entorno de tres o cuatro años “se mantendrá y habrá una serie de puestos demandados”, entre los que destacó la ingeniería o los programadores informáticos. Además, añadió que “hay una banda de demanda fuerte de personal formado en TICs” no necesariamente en universidades, sino a través de ciclos formativos y apuntó que “es una buena oportunidad para los jóvenes”.

A largo plazo, las predicciones marcan que “un tercio del empleo puede ser sustituido por la Nueva Economía, en un entorno de 10 ó15 años, pero según el director general, “depende de lo que se invierta en la tecnología”, aunque “el proceso de implantación será moderado”. Respecto a los análisis, estos demuestran que el uso de las nuevas tecnologías subirá un 4,8 por ciento y un cinco por ciento en 2018 y 2019 y como pronunciaron, muchos de sus indicadores “están convergiendo con la media nacional”.