CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


La semana de Pedro Sánchez

13/04/2020

Pedro Sánchez va a echar el resto esta semana. Acosado por un PP que se niega a firmar un cheque en blanco, por la desconfianza de los partidos que le apoyaron en la moción de censura, y con un gobierno con profundas diferencias internas, el presidente ha comprendido que solo le salva un gran acuerdo nacional. El problema es que lo que pretende es imposible: contar con el apoyo generalizado de la oposición sin dejar la presidencia del gobierno y manteniendo la coalición con Podemos.

Esa idea, ni tiene nada que ver con el espíritu de los Pactos de la Moncloa, ni tampoco con lo que él llama Gobierno de Reconstrucción. Con Podemos es imposible abordar la reconstrucción económica, laboral ni social. El último fiasco se ha producido este fin de semana, con la norma de que los gobiernos puedan disponer de propiedades privadas para dar alojo, en régimen de alquiler, a desahuciados o víctimas de maltrato. Desde el ministerio de Ábalos se han apresurado a afirmar que se ha interpretado mal, pero el BOE dice lo que dice. No se trata de una interpretación, sino nada menos que del texto que aparece en el Boletín Oficial del Estado. Lo que se lee es soviet puro y duro: la propiedad privada al servicio de lo que disponga el Estado. Con un agravante, serán los gobiernos regionales los que decidan sobre ese alquiler obligado. De esa manera un cobarde Pedro Sánchez se lava aún más las manos y traslada a los gobiernos regionales una responsabilidad que va a soliviantar al país.

El primer acto de esta semana supuestamente de pactos , la ha iniciado Sánchez con una reunión telemática con los presidentes de los gobiernos regionales. Agua. Ni siquiera los presidentes socialistas han mostrado excesivo entusiasmo, aunque el cántabro Revilla ha dado su apoyo a unos pactos sin preguntar previamente, como han hecho otros con Feijóo a la cabeza, qué propuestas va a presentar. Es lógico que se pregunte, porque es sabido que las ideas de este presidente son cambiantes según cómo le va y además suele ser habitual en él engañar después sobre su aplicación. De mentiras anda Sánchez sobrado.

Solo Arrimadas defiende un gran pacto, aunque sin a Podemos en el gobierno. Casado ha dicho que no porque sabe que Sánchez no renuncia a tener a Pablo Iglesias como impulsor principal de sus medidas, y el PNV ha reiterado que no apoyará nada que no asegure el futuro económico en general y del sector industrial en particular. En cuanto a la CEOE, Garamendi afirma que no negociará con un Pablo Iglesias que ha mentido públicamente diciendo que había llegado a un acuerdo con él.

Es ese clima de desconfianza es difícil que llegue a buen puerto el objetivo de Sánchez: un gobierno presidido con él, con Podemos dentro y con leyes impuestas por decreto ley.

Cualquier parecido con los Pactos de la Moncloa es pura coincidencia.



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