Críticas a la Junta por nombrar a Cosidó, Muñoz y Torme

SPC
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ElPSOEacusa a PP y Cs de convertir al Ejecutivo regional en un «basurero» y Podemos les reprocha el uso de las instituciones «para colocar a sus acólitos»

Críticas a la Junta por nombrar a Cosidó, Muñoz y Torme

El exdirector general de la Policía y exportavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó; la exsenadora popular por León Esther Muñoz y la exdiputada del PP por Valladolid Ana Torme son tres de los últimos contratados o designados por la Junta de Castilla y León como asesores en Presidencia y Sanidad. Unos nombramientos que se conocieron ayer y no tardaron en desatar las críticas de la oposición, que acusó a PP y Ciudadanos de convertir alEjecutivo autonómico en un «basurero» y de «utilizar las instituciones para colocar a dedo a sus acólitos». A través de una orden firmada por el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, y publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, han sido nombrados técnicos asesores además del propio Ignacio Cosidó y la leonesa Esther Muñoz, las salmantinas Aurelia Hernández Roza, que fue secretaria de Mañueco en su etapa como alcalde de Salamanca, e Isabel Hernández Rozas, que al final de la pasada legislatura formó parte del Gabinete de Presidencia de las Cortes, cuando accedió al cargo el actual consejero de la Presidencia, Ángel Ibáñez.
Según se especifica en el portal de transparencia de la Junta, Ignacio Cosidó se incorpora al Ejecutivo autonómico como técnico asesor, con una remuneración de 3.982 euros al mes -54.039 euros al año-, mientras que Muñoz se sumará como asesora del gabinete del presidente con un salario mensual de 3.452 euros -46.024 al año-. El propio FernándezMañueco, que en plena irrupción de la ‘OperaciónKitchen’, que salpicó a Cosidó,  afirmó que cada uno era responsable de sus actos, sin embargo, también confesó en una rueda de prensa que «Nacho» -Ignacio Cosidó- era su «amigo».
Desde el Partido Socialista acusaron al Partido Popular y a Ciudadanos de convertir a la Junta de Castilla y León en un «basurero» en el que se recogen a dirigentes del PP, por orden de la dirección nacional de Pablo Casado. Durante su intervención en una comparecencia, el procurador socialista y secretario primero de las Cortes, José Francisco Martín, denunció que justo ayer, un juzgado de Madrid citó a Ana Torme a declarar como investigada por un presunto delito de falsificación en documento mercantil, en un proceso que vinculó con la trama eólica y la empresa que mantenía con el expopular Vicente Martínez-Pujalte.
Asimismo, José Francisco Martín criticó también la complicidad de Ciudadanos, formación a la que denominó «recogebasuras». El parlamentario socialista señaló que el puesto de libre designación corresponde al grupo A y al nivel 27, dependiente de la Secretaría General de Sanidad. 
Al nombre de Ana Torme, la procuradora socialista y secretaria general del Grupo añadió la elección como personal eventual en Presidencia del exsenador Ignacio Cosidó, que recordó «se movía muy bien» por las «cloacas» del Estado y recordó su mensaje de WhatsApp en el que -recordó- decía tener controlada a la Policía. También criticó el nombramiento de Esther Muñoz, que señaló se «mofó» de las víctimas del franquismo al considerar en su opinión que no se trataba más que de unos huesos enterrados en las cunetas.
Cortijo propio

Por su parte, desde Podemos, su secretario regional, Pablo Fernández, acusó a PP y Ciudadanos de «utilizar las instituciones para colocar y enchufar a dedo a sus acólitos». De este modo cargó contra ambos partidos y señaló que las instituciones se convierten así en «cortijo propio» y recordó que Cosidó «se ha visto relacionado con tramas como las de las cloacas del Estado», según informa Ical.