La falta de financiación bloquea Arraigo en Soria

Nuria Zaragoza
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Llevan un año esperando que la Diputación saque a licitación un contrato de 200.000 euros y la situación es ya insostenible

La falta de financiación bloquea Arraigo en Soria - Foto: Eugenio Gutierrez Martinez.

Soria clama por su despoblación y, sin embargo, uno de los proyectos de repoblación más ambiciosos que había en marcha a nivel provincial se verá obligado a «parar» el próximo 1 de octubre. Así lo anuncia el director del proyecto Arraigo, Enrique Martínez, quien reconoce su desilusión ya que «el proyecto nació en Soria, se gestó y desarrolló en Soria por gente de Soria y está pensado por y para Soria». 
La «falta de financiación» ha obligado a tomar esta decisión. Desde Arraigo confiaban en poder optar a la convocatoria que la Diputación anunció ya el pasado año para iniciativas de repoblación, cuando se comprometieron 200.000 euros al amparo del Plan Soria. El anterior equipo de Gobierno (PSOE) no logró sacar adelante esta línea antes de las elecciones, y tampoco lo ha hecho de momento el nuevo (PP, PPSO y Ciudadanos). En julio, el presidente de la institución provincial, Benito Serrano, anunció que había dado ya «orden de licitar el contrato de servicios» pero, dos meses después, las bases siguen sin publicar, y el calendario se les echa encima. «Hemos perdido la oportunidad de ganar tiempo para ponernos a trabajar, porque la licitación o los servicios que se tienen que contratar se deben acabar y justificar en mayo de 2020 y, si todavía no han salido ni las bases, es complicado. Tienen que salir las bases, aprobarlas en comisión, salir a exposición, adjudicar...,  lo que conllevará por lo menos dos meses. Nos ponemos en diciembre y el periodo para ejecutar el proyecto es ya muy corto. En tres meses no puedes desarrollar un proyecto de este calado», justifica Martínez. 
El resultado: «Desde el 1 de octubre nos vemos obligados a parar el proyecto provincial y dotarlo de otra estrategia que permita, al menos, cubrir los costes que hemos tenido hasta ahora», anuncia el director, quien repara en que el ‘agujero’ financiero alcanza los 68.000 euros y la situación es ya «crítica», «insostenible». De hecho, reconoce, se han visto obligados incluso a despedir a dos personas y el próximo mes reducirán las jornadas laborales. «Se ha estado trabajando un año sin prácticamente apoyos económicos, más allá de las aportaciones puntuales de los ayuntamientos que creen en el proyecto y se han volcado con el mismo, como es el caso de Navaleno o Valdeavellano de Tera», justifica para explicar la situación financiera. 
El convenio firmado recientemente con Caja Rural de Soria para activar soluciones contra la despoblación durante los años 2019 y 2020 ha sido un «balón de oxígeno», reconoce y, de hecho, «esponsorizaciones» como esta van a permitir mantener una estructura mínima en Soria. No obstante, admite también, no es una aportación suficiente como para sostener el «proyecto provincial» que había planteado y que preveía traer a los pueblos de la provincia «entre 100 y 120 familias». Así las cosas, se trabaja ya en una estrategia de negocio. Eso sí, siendo fieles al objetivo con el que nació Arraigo:asentar nuevos pobladores, ganar población, rejuvenecer los pueblos de Soria... Todo ello trabajando en cuatro campos:ayuntamientos interesados en revertir su tendencia poblacional, empresas que reclaman mano de obra, propietarios de vivienda rural dispuestos a alquilar y nuevos pobladores.  

nueva estrategia. Se ha «perdido la oportunidad de hacer un proyecto de provincia» y ahora todo se dirige hacia «otro concepto». «Se va a cambiar la estrategia», asume. 
«Queda parado como proyecto provincial y lo localizaremos en aquellos municipios donde encontremos interés para seguir trabajando y en aquellas empresas que nos soliciten trabajadores y con aquellos que entiendan los servicios poblacionales como un servicio más donde se satisface una necesidad y, por tanto, hay un pago por el modesto trabajo que se ha hecho», anuncia el director de Arraigo sobre el nuevo modelo de trabajo que se abre a partir de ahora. Seguido, añade, «además, vamos a intensificar la búsqueda de esponsorización, de promotores, siguiendo la línea de Caja Rural». «Algunas empresas ya nos han dicho que están interesadas en hacer una donación o aportación y esos nuevos espónsor van a permitir seguir en Soria», sentencia. 
En resumen, Arraigo rediseña su  modelo de negocio y a partir de ahora trabajará en Soria básicamente con dos líneas de acción, «espónsor y zonas comarcales». Eso sí, recalca  también Martínez, el proyecto no va a abandonar a las más de 30 familias que han llegado ya a la provincia al amparo de Arraigo y «mantenemos el servicio a las familias que están». 
Sobre la posibilidad de que puedan llegar nuevas familias a Soria, Martínez garantiza que «eso nunca lo vamos a perder» y, de hecho, se cuenta con un censo de 650 familias, si bien admite también que hay otras provincias que ya han tomado la delantera a Soria y donde «se trabaja ya más activamente». 

el proyecto se va a madrid. La falta de financiación para Arraigo en Soria no solo ha supuesto un freno para el proyecto provincial, sino que ha impulsado, de alguna manera, su expansión en otras provincias. «Ahora mismo estamos trabajando ya en Madrid y allí el proyecto está creciendo mucho. Allí es un modelo comarcal, en pueblos de la Sierra Norte de menos de cien habitantes. Contamos ya con ocho pueblos y continuamente se están sumando más. Estos pueblos pagan una cuota mensual de unos 370 euros, aunque hay otros pueblos de mayor tamaño donde la cuota es superior. Allí es otro modelo, hay técnicos, una estructura y cobertura trabajando en la zona», explica. 
Luego, «hay otras zonas en España donde se está promocionando el proyecto:Valencia, Granada, Orense, Soria (Tierras Altas) y Burgos. Cinco zonas donde estamos intentando imitar el modelo de comarca de Madrid, el modelo que se desarrolla también en Pinares, donde hay una serie de pueblos con una masa crítica suficiente para tener estrategia, personal y estructura en la zona», explica. 
El proyecto ya se ha ido de Soria y en los últimos meses se han llevado ya familias a Madrid, Salamanca y Segovia. 

falta de voluntad. Martínez asegura «no culpar a nadie» de esta situación pero, a la vista de los acontecimientos, duda de «la voluntad» de los políticos sorianos a la hora de apostar por proyectos de repoblación como Arraigo, ya que «no te dicen que no, pero no lo avanzan».  Además, considera, son temas todavía tan novedosos en las instituciones que quizá el problema radica también en una falta de conocimientos a la hora de afrontar la materia: «Detecto que realmente no hay suficiente conocimiento para hacer una licitación novedosa de servicios poblaciones. Es una cosa normal porque es un tema innovador en toda España», reconoce, al tiempo que insiste en la necesidad de «hacer unas bases serias de licitación limpia y clara». «No han sido diligentes» y «ya no encontramos posibilidad para que la Diputación promueva el proyecto», sentencia.