Un 'niño' con mucho éxito

David Villafranca (EFE)
-

Con apenas 25 años, Maluma puede presumir de contar con un documental que explora su faceta más desconocida

De aquel pequeño que jugaba al fútbol en Medellín (Colombia) a la estrella mundial del pop y el reguetón que ahora se codea con Madonna. Maluma, que estrenó hace unos días un documental sobre su vida, asegura que «nunca» dejará de ser «ese niño» que suspiraba por triunfar en la música.
«Hay mucho (todavía en mí de ese niño). Tengo un corazón que no ha cambiado muchísimo, la verdad. Sigo siendo un soñador y yo creo que nunca voy a dejar de ser ese niño», explica. «Ese es uno de los propósitos y una de las cosas que me he puesto como meta: nunca dejar ir a ese niño y a esa alma joven que me incita todos los días a salir a buscar mis sueños», añade.
Bajo el título Lo que era, lo que soy, lo que seré, Maluma estrenó en YouTube este documental que proporciona una mirada muy cercana al cantante desde sus humildes inicios hasta convertirse en una figura mundial adorada por millones de seguidores. «Creía que era importante que la gente supiera lo que he vivido desde que comencé mi carrera. Quería que vieran a mi familia, que entraran un poquito en mi hogar y conocieran de dónde vengo», indica sobre este filme que espera sea «muy inspiracional» para las nuevas generaciones. «Quiero cambiar la mentalidad de muchos jóvenes y quiero decirles que sí se puede», señala.

Un ‘niño’ con mucho éxito
Un ‘niño’ con mucho éxito - Foto: CORTESÍA
Cabe preguntarse si un artista con apenas 25 años tiene ya material suficiente para un documental biográfico, una fórmula habitual para homenajear a músicos veteranos que deciden echar un vistazo nostálgico a su carrera. Pero, en el caso del colombiano, el vídeo presta una especial atención no tanto a sus gigantescos éxitos sobre los escenarios como a su cara más desconocida: cuando era Juan Luis Londoño y no, Maluma.
Así, el cantante destaca la función indispensable de su familia, a quien define como su «motor», su «gasolina» y su «motivación». «Me han inspirado mucho. Había momentos donde tuve que salir a buscarme el pan de cada día. Y fue por mi familia porque quería buscar una opción para sacarlos de ahí (...) Hago todo por ellos», asegura.
Este reportaje gráfico sobre los inicios y la vida del cantante también muestra la revelación que sintió cuando apareció en Colombia un ritmo que cambiaría la escena latina para siempre: el reguetón. «Cuando el reguetón llegó a Colombia yo estaba muy niño, pero fue como amor a primera vista», cuenta entre anécdotas.
«Mi tía me llevaba a los conciertos. Me acuerdo que fui a uno que cantaban Tego Calderón, Ivy Queen, Don Omar, Vico C... Eran todos estos grandes artistas, que hoy en día siguen siendo gigantes también y los admiro y respeto muchísimo. Fue ahí cuando comencé a querer este género», señala.


Un camino complicado

Con su último trabajo discográfico, 11:11, recién salido del horno y todavía disfrutando de su colaboración en el single con el regreso de Madonna, Medellín, Maluma intenta, sin embargo, no olvidar los momentos duros de su trayectoria.
«Es un camino muy difícil. Y podría decir que el 90 por ciento de los artistas se ha retirado, ha fallecido en el intento, por así llamarlo. Siempre he dicho que no es quien más talento tenga sino quien más duro trabaje y sea más persistente. Esa fue la clave de mi carrera», argumenta, y añade: «me cerraron muchas puertas. Había lugares donde quería ir a cantar gratis y ni siquiera me dejaban ir a cantar gratis. Muchas veces salía a cantar y la gente me miraba como: "Ah, ¿quién es este niño? Retírate, que no vas a hacer nada con tu vida, con tu carrera". Y eso fue lo que quise plasmar en el documental: todos esos momentos de que nada fue de color de rosa».
Finalmente, Maluma tiene claro que uno de los sacrificios que más le dolió entonces fue el hecho de renunciar a su juventud. «Cuando comencé tenía 16 años y quería vivir mi adolescencia: quería vivir como un adolescente normal. Veía que mis amigos salían, hacían lo que querían, la pasaban muy bien, y yo no podía salir porque al otro día tenía que viajar, tenía una entrevista, tenía muchísimos compromisos», expone.
«Era muy feliz haciendo lo mío, pero estaba viviendo un mundo de grandes, de adultos (...). Mi familia me decía: "Juan Luis, tranquilo, que va a llegar tu momento". Y yo decía: "Pero, ¿cuándo, cuándo? Lo único que hago es trabajar y trabajar". Y luego me llegó. Ahora sigo trabajando muy fuerte, pero tengo mis momentos donde trato de disfrutar la vida, que también es importante», sentencia.